Aunque la crisis económica mundial trastocó a todos los países en mayor o menor medida, algunos sufrieron sus efectos de inmediato y para otros el coletazo llegó tiempo después, según publica The Economist.

Es así que la producción industrial de los países más ricos tuvo efectos en etapas distintas. En Estados Unidos, por ejemplo, se vivió con mayor dureza en junio de 2009, donde la producción industrial disminuyó 15%, si se compara con enero de 2008.

En Asia, Europa y parte de Sudamérica ocurrio lo mismo, coincidentemente en naciones de gran crecimiento. Pero hay una salvedad: en China e india la actividad nunca bajó de los niveles presentados a comienzos de 2008.

De hecho en agosto del presente ejercicio, la producción de China experimentó un crecimiento más alto que en el período de plena crisis, presentando índices que bordean el 10% de expansión.