Eleconomista.com.mx. Sin que sea una cacería de brujas, el fisco en México irá detrás de las empresas multinacionales que están realizando planeaciones fiscales agresivas para eludir el pago correspondiente de impuestos al gravar sus utilidades en lugares de baja imposición.

Por esa razón se están realizando auditorías informales a grandes contribuyentes para evitar que incurran en esas prácticas identificadas por la OCDE bajo el proyecto de BEPS. Así lo advirtió el Servicio de Administración Tributaria (SAT) durante el seminario internacional “La lucha contra la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios”.

Durante la inauguración, el jefe del SAT, Aristóteles Núñez, acusó que si bien en México hay muchas marcas conocidas con las que crecimos, también hay multinacionales de pasta de dientes y hasta de jabón que deberían pagar aquí en impuestos 30% de sus utilidades, pero tributan en otros lugares para enterar sólo 14%. El funcionario no reveló nombres, pero advirtió que las que están eludiendo sus obligaciones no están retando a la Secretaría de Hacienda, sino a México. Por esa razón, aseguró que las autoridades actuarán para evitar esas prácticas nocivas en perjuicio de las pymes.

El jefe del SAT puntualizó: “A quienes están llevando a cabo una planeación fiscal agresiva, es una advertencia: vamos a ejercer a plenitud las facultades que nos confieren las leyes, no vamos a permitir planeaciones fiscales agresivas que no contribuyan con lo que deben hacer al gasto público en México como lo hacen muchos contribuyentes”. Se trata, dijo, de un acto de justicia y el ejercicio estricto apego a derecho las facultades que les confiere el Congreso de la Unión en las leyes.

Cacería de brujas. Más tarde, el administrador general de Grandes Contribuyentes del SAT, Oscar Molina, informó que en los últimos tres meses realizaron siete auditorías informales a multinacionales con el fin de determinar si están realizando planeaciones fiscales agresivas para eludir el pago del ISR, cuyos resultados se tendrán próximamente.

Sin embargo, destacó que han detectado que presuntamente 270 empresas están erosionando la base fiscal por medio de dichas prácticas, de un universo de 16,000 grandes contribuyentes registrados ante el SAT. De no corregir sus estructuras, advirtió que las auditorías tendrían un carácter formal con las consecuencias conocidas. “No se trata de una cacería de brujas, sino de notificarlas y que enfrenten las consecuencias”.

En su oportunidad, el director general de Tratados Internacionales de la Secretaría de Hacienda, Armando Lara Yaffar, advirtió que México está tratando de estar inmerso en el proyecto BEPS porque lo que viene será “duro”. No se trata de hacerle la vida imposible a las empresas, pero si México fue uno de los pocos países que no subió la tasa de sus impuestos durante la reciente crisis, debe cerrarle la puerta a la elusión.

Aseguró que por eso México está preparado para poner en marcha el proyecto antiplaneación fiscal agresiva. Tenemos los recursos humanos y la infraestructura tecnológica para instrumentarlo con la garantía de que no habrá fuga de información.

Al respecto, el Consejo Ejecutivo de Empresas Globales informó que por el momento no emitirían una postura en torno a las medidas que podrían tomar en contra de las acciones del SAT, al igual que la Cámara Americana de Comercio, órganos que aglutinan a las grandes transnacionales que operan en el país.

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