El Banco Central de Brasil redujo su estimación de crecimiento económico de 2017 y estima que la inflación permanecerá baja en los próximos dos años, señalando que está listo para intensificar el alivio monetario, con el fin de sacar a la economía de su recesión.

En su informe trimestral de inflación, publicado el jueves, el emisor redujo su pronóstico de crecimiento económico para 2017 a 0,8% desde 1,3%.

Además, mantuvo sus pronósticos de inflación sobre un escenario base para 2017 y 2018 en 4,4% y 3,6%, respectivamente, por debajo de la meta oficial de 4,5%.

Se espera que una fuerte caída en los precios y la contracción de la actividad lleven al Banco Central a bajar sus tasas de interés de referencia Selic en 50 puntos básicos en la reunión que tendrá en enero, tras dos recortes seguidos de 25 puntos básicos cada uno.

A 13,75%, la Selic sigue siendo una de las tasas de interés más altas entre las principales economías.

La autoridad prevé que la inflación, que este año llegó a los dos dígitos, será más lenta este año y que se ubicará cerca de un 6,5% al cierre de 2016.

El reporte indicó que las expectativas inflacionarias afianzadas le permiten a los miembros del banco considerar los costos de la desinflación en sus decisiones de política monetaria.

"La magnitud del alivio monetario y la aceleración de su ritmo va a depender de los pronósticos y expectativas inflacionarias", decía el texto, reiterando declaraciones de las minutas de su última reunión.