El Banco Central de Venezuela y la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) han acordado revisar el mecanismo de entrega de divisas para la economía real para lo cual también se plantearon hacer una evaluación del desempeño de las empresas que han recibido divisas y el efecto multiplicador que esto ha generado.

Las reuniones técnicas las están coordinando los presidentes de ambos organismos: Nelson Merentes y Manuel Barroso.

A principios de la próxima semana se hará el seguimiento del nivel de las importaciones y comportamiento de precios en el marco de los resultados económicos del primer trimestre.

Fuentes gubernamentales indicaron que los equipos técnicos comenzaron a revisar, de manera sistemática "todos los aspectos para determinar las necesidades de la economía real".El BCV administra el Sistema de Transacciones con Moneda Extranjera (Sitme).

El presidente del instituto emisor, Nelson Merentes aseguró recientemente que se mantendrá el nivel nominal de los US$60 millones diarios y junto al presidente de Cadivi, ha acordado darle la mayor fluidez a la entrega de divisas.

Según cifras oficiales de Cadivi, al cierre del primer trimestre se autorizaron US$5.201,04 millones por concepto de importaciones, incluidos el Convenio Aladi y Sucre, lo que representa 9,7% menos de lo autorizado durante el mismo período del año 2011, estimado en US$5.757,90 millones. Mientras que durante el mismo período, el Sitme aumentó su capacidad 34% al transar US$2.382,3 millones frente a los US$1.779,5 millones del año pasado.

De esta manera, el Sitme ha venido a compensar la caída y retraso de Cadivi.

Analistas señalan que las demoras pudieran deberse a diversos factores, pero principalmente señalan la dinámica entre la autorización que hace Cadivi y la liquidación del BCV.

Advierten que otro problema que queda latente es la caída de las reservas líquidas, pues el BCV responde a estas demandas con el ingreso de petrodólares manejados a través del Sitme y que permiten pagar las importaciones y las facturas de la deuda externa.

En las últimas semanas ha habido un descenso de las reservas totales del país de 17% al ubicarse en $25.495 millones, el nivel más bajo desde agosto de 2007. De este monto, la porción líquida representa tan sólo $1.600 millones, según un informe de la firma Síntesis Financiera, que explica que la cantidad sólo alcanza para cubrir las necesidades durante 10 días.

Finalmente, ante la imposibilidad del BCV de recurrir a las reservas de oro, la solución inmediata del problema pasa por aumentar las entregas de dólares o incrementar los desembolsos a través del Sitme para que las empresas puedan obtener las divisas que requieren a través de la compra de bonos, alternativa que como se ha visto ha sido la elegida recientemente por el gobierno.