En el proceso de acercamiento a Basilea III como estándar internacional de requerimientos de capital, el 15 de octubre la Superintendencia de Servicios Financieros (SSF) del Banco Central presentó un proyecto normativo vinculado con el Colchón de Conservación de Capital.

El objetivo de la propuesta apunta a que los bancos de plaza (excluidos bancos de inversión y minoristas) mantengan un mayor nivel de capital computable y seguir promoviendo su gestión prudente. De acuerdo al proyecto normativo de la SSF, se busca que los bancos acumulen capital en los períodos de crecimiento y alta rentabilidad, que utilizarían en contextos adversos, explica un informe de Javier Domínguez, abogado especializado en derecho bancario de Ferrere Abogados y los contadores Jennifer Manguian y Leandro Burastero del departamento de Gestión de Riesgos de CPA Ferrere.

Según el trabajo, al que accedió El Observador, el cambio normativo propuesto implicaría que los bancos estén obligados a mantener capital adicional. "En la actualidad el ratio de suficiencia patrimonial varía entre 8% y 10% de los activos ponderados por riesgo (dependiendo si el banco es considerado sistémico) el cual, con el proyecto normativo pasaría a un mínimo de 10,5%", señala.

Asimismo, el adicional considerado deberá ser compuesto por capital común (capital de "mejor calidad", por ejemplo, aportes de accionistas). En caso de que los bancos incumplan los mínimos exigidos, quedarán sujetos a restricciones en materia de distribución de utilidades y otras operativas que disminuyan su patrimonio (bonos al directorio, recompra de acciones, reducción de capital, entre otros casos).

"Analizando los estados contables disponibles a junio del 2015 de los bancos de plaza, y considerando la estructura de capital y requerimientos por riesgos a esa fecha, existen cinco bancos que no alcanzarían a constituir el colchón con el exceso de capital disponible", advierte el trabajo.

A modo de ejemplo, el marco normativo internacional, establece un aumento gradual del colchón de capital, comenzando desde 2016 en un mínimo de 8,625% de capital más colchón, hasta llegar a un mínimo de 10,5% en 2019. No obstante, la SSF establece en su proyecto normativo que el mínimo de 10,5% entre en vigencia a partir de 1° de enero de 2017, "generando restricciones en materia de distribución de utilidades y otras operativas de reducción de patrimonio a partir del 1° de enero de 2018".