Este año las economías de América Latina crecerán a un ritmo menor al previsto inicialmente, pero un sondeo de Reuters mostró que eso no llevará a los bancos centrales de la región a seguir el ejemplo de Brasil y tomar agresivas medidas expansivas.

Incluso con la inflación controlada en la mayoría de los grandes países de América Latina, un esperado repunte en la actividad probablemente congele los recortes de tasas o incluso lleve a pequeñas alzas en Brasil, Chile y Perú hasta el final del año próximo.

Aun así, el sondeo entre 76 economistas que dieron su previsión para crecimiento, inflación y tasas en las siete mayores naciones de América Latina mostró que la región -una de las de mayor crecimiento en el mundo- es vulnerable a la actual ralentización global, especialmente por la enorme dependencia a China.

Se anticipa que Brasil, que el año pasado desplazó a Gran Bretaña como la sexta mayor economía mundial, tendrá el peor ritmo de crecimiento entre sus pares, con una expansión de apenas 2% el 2012, según la mediana de 40 pronósticos.

El pronóstico implica una fuerte revisión desde el 3,2% calculado en abril y además es la tasa de expansión más lenta desde la crisis global del 2008/2009.

Los analistas también rebajaron sus previsiones de crecimiento para el 2012 para Colombia y Argentina, aunque en un menor nivel.

"América Latina marcha hacia un período de desempeño económico por debajo de la tendencia", dijo en un reporte Michael Hernderson, economista de mercados emergentes de Capital Economics.

"Los desequilibrios en los conductores de crecimiento han dejado a muchos países cada vez más expuestos a precios bajistas para las materias primas y a un menguado apetito global por el riesgo. Con eso en mente, nuestra visión es que la región como un todo probablemente no crezca más de un 2,5% tanto el 2012 como el 2013", agregó.

A medida que la debilidad en la demanda global asola las perspectivas de crecimiento dentro de América Latina, los bancos centrales desde Colombia hasta a Chile exhiben cada vez más indicios de un posible contraataque.

Pero no se espera el tipo de recorte profundo en las tasas que se observa en Brasil, donde ya bajaron 450 puntos bases y están en un mínimo histórico de un 8 por ciento.

Los bancos centrales de México y Colombia mantendrían sus tasas estables hasta el final del 2013.

El sondeo mostró que Perú y Chile probablemente suban las tasas en 25 puntos básicos el año próximo.

Para Brasil la expectativa es que baje la tasa Selic hasta un 7,5% en agosto y luego revierta su curso y la eleve a un 8,5% para finales del 2013.

Las expectativas de que la política monetaria sea relativamente estable provienen del optimismo en los pronósticos de crecimiento para el 2013.

Entre los siete países sondeados, se espera que sólo México y Venezuela pierdan algo de fuerza el año próximo, mientras que Perú sería el país de crecimiento más acelerado, con un tasa de un 6,1%.

Las previsiones fueron recogidas antes de que se divulgaran las minutas de la última reunión de política monetaria del banco central de Brasil este jueves.

El banco dijo que las perspectivas para la economía son favorables y reiteró que cualquier recorte adicional en la tasa debería hacerse "con moderación".

Si las perspectivas para el 2013 empeorasen, el argumento para un recorte de tasas en toda la región sería lo suficientemente sólido como para convencer a la mayoría de los economistas.

En julio, la confianza sobre la economía global volvió a empeorar ante las fuertes señales de que China ya no crecerá al mismo ritmo que durante la última década.

En otro sondeo de Reuters, los analistas recortaron sus pronósticos de crecimiento para la mayoría de las economías de Asia, considerando que China está al borde de una brusca desaceleración y que crecería a la velocidad más baja en 10 años.

Las exportaciones de Brasil, Colombia, Chile y Perú a China han aumentado 10 veces en valor desde el 2001.

La segunda mayor economía del mundo actualmente es el principal destino para las ventas externas de esos países, excepto por Colombia.

Si el balance se inclina un poco más hacia los recortes de las tasas, la inflación no debería ser un problema para la mayoría de los países de América Latina, aun con el alza reciente de los precios de los alimentos, escribió Alejandro Arreaza, economista de Barclays.

La soja y el maíz saltaron en los mercados globales debido a la peor sequía en 50 años en zonas de producción de granos en Estados Unidos.

"No pensamos eso, considerando un deterioro dentro de la economía global que aparentemente aún se mantiene", afirmó.

"Al estar los bancos centrales focalizados en el efecto de la desaceleración global, no esperamos que se vuelvan más cautos hacia la inflación", agregó.

Las excepciones claras son Venezuela y Argentina, donde se espera que la inflación se mantenga entre un 24% y un 30%, según estimaciones privadas en el sondeo de Reuters.