Washington. El presidente del Banco Mundial (BM), Jim Yong Kim, y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, hicieron un llamado conjunto para eliminar la pobreza en 2030 y a favor de un crecimiento sostenible que "no deje a nadie atrás".

En una conferencia junto con jóvenes líderes emprendedores, Kim y Ban destacaron que son precisamente los jóvenes quienes deben "impulsar" el esfuerzo y convertirse en la "generación que acabe con la pobreza extrema".

Según el último informe del BM, la cifra de personas que viven bajo el umbral de la pobreza, con menos de US$1,25 al día, se situó a comienzos de 2014 en los US$1.000 millones, una séptima parte de la población mundial, pero menos que los US$1.200 millones de 2010.

La pobreza extrema se ha venido reduciendo progresivamente, como porcentaje del total de la población mundial, desde el 28% en 2000 al 18% en 2010, y se calcula que al ritmo actual sea del 9% antes de 2020.

Sin embargo, sigue concentrada en grandes bolsas de pobreza.

Solo cinco países: India (33% del total), China (13%), Nigeria (7%), Bangladesh (6%) y la República Democrática del Congo (5%), cuentan con cerca de 760 millones de personas en niveles de pobreza extrema.

En el evento, enmarcado en la reunión de medio año del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el BM que se celebra esta semana en Washington, la principal institución de desarrollo global reafirmó la necesidad apostar por un crecimiento "sostenible".

"El crecimiento económico ha sido vital para reducir la pobreza extrema y mejorar las vidas de muchos pobres. Pero si esta migración masiva de la gente que sale de pobreza quiere ganar tracción, necesitamos un crecimiento inclusivo, que genere empleo y que asista a los pobres directamente", explicó Kim.

Por su parte, Ban Ki-moon subrayó que es una "responsabilidad política y moral" fomentar un crecimiento en "el que nadie se quede atrás" y remarcó el "papel fundamental" de la juventud.

Ban agregó que ante las "dificultades evidentes" por la magnitud del desafío debemos trabajar "de manera conjunta".

Estos llamamientos fueron recibidos con optimismo por parte de las ONG, también presentes en las decenas de conferencias y actividades paralelas que tienen lugar dentro de la asamblea de ambos organismos, pero quienes exigieron medidas concretas contra la desigualdad.

El director de la oficina de Oxfam en Washington Nicolas Mombrial aseguró a Efe que la promesa del BM de aumentar los ingresos del 40% de los más pobres del mundo no tendrá éxito "si las diferencias entre los más ricos y los más pobres sigue aumentando".

"En un mundo de recursos limitados, la tarta tiene que ser compartida", recalcó Mombrial.

El nuevo informe del BM hizo énfasis no solo en la lucha contra la pobreza en los grandes países que registran el mayor número de pobres, sino también aquellos donde las carencias "son más persistentes".

Y puso como ejemplo los casos de la República Democrática del Congo, Liberia, Burundi o Madagascar, donde más del 80% de la población vive con menos de US$1,25 al día.

El BM anunció recientemente su decisión de aumentar sus recursos anuales de préstamo de US$50.000 millones a US$70.000 millones en la próxima década.

La reunión del FMI y BM, que comenzó formalmente hoy con las ruedas de prensa de Kim y de la directora gerente del Fondo, Christine Lagarde, congrega a delegados de sus 188 países miembros que discutirán hasta el próximo sábado los principales desafíos económicos globales, y con constantes referencias a la desigualdad y la lucha contra el cambio climático.