La subida del precio de los alimentos podría llevar a millones de personas en Asia a la pobreza extrema y amenazar la durabilidad del tirón económico de la región para la recuperación mundial, dijo este martes el Banco Asiático del Desarrollo (ADB por su sigla en inglés).

La inflación de los precios de los alimentos locales en los países en vías de desarrollo promedió cerca de un 10% en los dos primeros meses de 2011, mientras que los valores internacionales subieron más de un 30% en términos anuales, dijo el ADB en un informe.

Un alza sostenida del 10% en los precios de los alimentos locales podría empujar a 64 millones de personas más -o casi un 2% de las 3.300 millones de personas de Asia- a estar por debajo del umbral de la pobreza, situado en US$1,25 dólares al día.

"Los aumentos rápidos y persistentes en el costo de muchos alimentos básicos asiáticos desde la mitad del año pasado, y que el crudo haya llegado a un récord de 31 meses en marzo, son un serio revés para la región, que se ha recuperado rápidamente y con fortaleza de la crisis económica mundial", dijo el informe del ADB, con sede en Manila.

Los precios de los alimentos y del combustible se han sumado a la presión de precios en las economías asiáticas, y a principios de mes el ADB dijo que algunas economías emergentes estaban mostrando indicios de recalentamiento.

El ADB dijo que si persistía el aumento del 30% en los precios de los alimentos a nivel mundial en 2011, el crecimiento en algunos países que importan alimentos podría recortarse en hasta 0,6 puntos porcentuales.

También indicó que si continua el nivel de aumento de precios de alimentos y del crudo de principios de este año, el crecimiento en el Asia en desarrollo en 2011 "podría reducirse en hasta 1,5 puntos porcentuales".

"Los precios de los alimentos se han vuelto muy volátiles, y la vulnerabilidad del sistema alimentario asiático ante los precios y los desastres naturales se ha incrementado de forma significativa", señala el texto.

Aunque los países han tomado medidas a corto plazo como recortes en aranceles o en impuestos a la venta, además de subsidios y programas de ayuda, el ADB dijo que la frecuencia de las sacudidas de los precios de los alimentos subrayaba la necesidad de llegar a soluciones a largo plazo como más inversión y más productividad agrícola para asegurar el suministro.