El Banco Central de Brasil deberá mantener la tasa de interés de referencia anual en su mínimo histórico de 7,25% en la reunión que comienza este martes.

Esta tasa deberá mantenerse en vista de que hay presiones inflacionarias y la expectativa de crecimiento para 2013 es modesta, segun analistas.

El Comité de Política Monetaria definirá entre el martes y miércoles la tasa interbancaria luego de casi año y medio de recortes.

Hay un consenso en el mercado de que el Banco Central (BC), "por las propias señales que ya envió en octubre, mantendrá sin variaciones la tasa actual del 7,25% a lo largo de todo el año", dijo a la AFP Carlos Kawal, jefe de economistas del Banco Safra.

El resultado será divulgado después de las 18H00 (20H00) del miércoles.

En su reunión de noviembre, el BC -autónomo del Ejecutivo- interrumpió el ciclo de reducciones y mantuvo en 7,25% la llamada tasa Selic.

El gobierno brasileño se declaró satisfecho con ese mínimo histórico ya que le permite presionar todavía más por una reducción del costo final del crédito para los brasileños, y por esa vía estimular el consumo.

El BC dejó de lado su política de intereses altos para controlar la inflación, y apuesta más ahora por incentivar la desacelerada economía, pese a las presiones inflacionarias de principio de año, señalaron analistas.

"Lo más probable es que tengamos una estabilidad en las tasas de interés este año (...), creo que 2013 es un año de consolidación de los avances obtenidos en términos de política monetaria", dijo Antonio Correa de Lacerda, profesor de economía de la Universidad Católica de Sao Paulo, al diario Valor.

Los cien analistas financieros consultados semanalmente por el BC tampoco esperan sorpresas y reiteraron este lunes su pronóstico de una tasa Selic de 7,25%.

No obstante, aguardan un repunte de la inflación este año y un crecimiento por debajo del 4% que proyecta el gobierno, lo que podría configurar el más temido escenario para el gobierno: precios altos y bajo crecimiento.

El año pasado los precios al consumidor aumentaron 5,84%, por encima del centro de la meta del gobierno de 4,5%, aunque dentro del margen de tolerancia oficial de 6,5%.

Al mismo tiempo la mayor economía de América Latina se desaceleró por segundo año consecutivo tras cerrar 2011 en 2,7% de crecimiento, contra 7,5% en 2010. Para 2012 el mercado espera una expansión de apenas 1%.

Según los analistas oídos por el BC, este año la inflación podrá llegar al 5,53% y el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá un 3,2%.

"Por un lado hay una inflación que preocupa y, por otro, una recuperación menos fuerte de lo esperado, y esta combinación refuerza la idea de que se requiere una tasa de interés baja al largo plazo", explicó Kawal.

Salvo que haya un presión muy fuerte por el precio internacional de alimentos, el Banco Central no querrá regresar a su política de intereses altos y preferirá apuntalar el desempeño de la economía, agregó.

"Hay un escenario internacional coherente con la idea de una tasa de interés baja", enfatizó Kawal.

El gobierno de Dilma Rousseff, que inició la segunda mitad de su mandato de cuatro años, lucha por revertir la desaceleración económica atribuida en parte a la crisis internacional, a través de una serie de millonarios estímulos a la producción y el consumo.