Santiago. La economía chilena, que a comienzos de año había salido de su primera recesión en una década, se recuperará totalmente del devastador terremoto de febrero hacia fines de 2011, señaló el martes el presidente del banco central.

El 27 de febrero, Chile fue remecido por el quinto terremoto más fuerte de la historia y un posterior tsunami, los que dejaron un saldo de US$30.000 millones en daños, según estimaciones.

De no haber sido por el terremoto, Chile estaría en vías de registrar un crecimiento del producto interno bruto del 6% anual en 2010, pero el sismo redujo la expansión del PIB a un rango de entre el 4,25% y el 5,25%, señaló el presidente del Banco Central de Chile, José De Gregorio.

En una conferencia de prensa, De Gregorio señaló que el terremoto no fue un sobresalto en el camino, sino que una tremenda tragedia humana y económica.

No obstante, el titular de la autoridad monetaria destacó que la economía chilena tiene la capacidad para recuperarse y que hacia fines de 2011, la economía estará en un nivel similar al que se encontraba antes del terremoto.

Según el Informe de Política Monetaria trimestral entregado el martes, el terremoto redujo en tres puntos porcentuales el PIB del primer trimestre y en dos, el PIB del segundo trimestre.

No obstante, De Gregorio dijo que estos puntos porcentuales son recuperables, dada la fortaleza de la economía chilena.

De Gregorio indicó que Chile no tienen ningún problema para financiar los esfuerzos de reconstrucción, dado que tiene acceso a financiamiento de bajo costo y puede recurrir a uno de sus fondos soberanos, pero que el problema es la capacidad de la economía para absorber este financiamiento.

Si bien se esperan ingresos de dólares provenientes de pagos de seguros, inversión del sector privado y esfuerzos de reconstrucción del Gobierno, parte de estos ingresos se contrarrestarán parcialmente con un alza de las importaciones a medida que las industrias reconstruyen su capacidad perdida por el terremoto, añadió.

Los ingresos podrían presionar al alza el peso frente al dólar y el banco central no puede descartar una intervención en el mercado si el peso varía de manera significativa respecto de sus indicadores fundamentales, afirmó.

De Gregorio señaló que en situaciones excepcionales, se puede comenzar a pensar en la intervención, pero sólo se consideraría si la tasa de cambio del peso, en términos reales, varía de manera significativa.