Pekín. China mantendrá el tipo de cambio en un nivel básicamente estable, dijo el domingo el banco central, sugiriendo que el nuevo régimen de divisas del país se parece mucho al anterior.

China anunció este sábado que reanudaría sus reformas para aumentar la flexibilización del yuan, indicando que estaba listo para terminar con su tipo de cambio fijo frente al dólar que lleva 23 meses y ha sido objeto de intensas críticas internacionales.

Pero en una larga declaración sobre la reforma que llevará adelante, el banco central descartó explícitamente una revaluación única, señalando en repetidas ocasiones que no había bases para una gran apreciación y que el valor de su moneda no estaba lejos de un nivel justo.

En caso de que no se produzca un fortalecimiento real del yuan habrá más críticas contra China, especialmente de algunos legisladores estadounidenses, quienes sostienen se necesitan acciones y no palabras de Pekín, amenazando con imponer medidas punitivas si mantiene a su divisa artificialmente baja.

Líderes de Estados Unidos, la Unión Europea, Japón y el Fondo Monetario Internacional (FMI), entre otros, acogieron la promesa de una reforma sobre el yuan y la consideraron como un aporte para equilibrar la economía mundial.

El lunes, todos los ojos estarán puestos en la tasa de referencia diaria establecida por el banco central chino para manejar el valor del yuan. Muchos economistas creen que Pekín incrementará ligeramente la banda en la que se mueve el tipo de cambio, pero que no habrá grandes modificaciones.

Economistas chinos dijeron que la medida se justificaba política y económicamente.

Los mercados globales de activos podrían verse afectados dado que la noticia, que se produce una semana antes de la reunión del G-20 en Canadá, alivia los temores de una disputa comercial entre Estados Unidos y China en un momento complejo para la economía mundial.

Escala gradual. El domingo el banco central prometió implementar "un ajuste y manejo dinámico", lo que podría llevar a una baja del yuan contra el dólar, no sólo a un alza, dependiendo de cómo operen las otras monedas.

Pero el quid del sistema cambiario sería el mismo que ha sido previamente, lo que implica que el yuan probablemente regrese al camino de alzas graduales contra el dólar, visto por tres años hasta mediados del 2008.

"Mantener al yuan básicamente estable a un nivel razonable y equilibrado es parte importante de promover más una reforma de un mecanismo de formación de tipo de cambio del yuan", dijo el Banco Popular de China, agregando que se necesitaba un ajuste gradual para dar tiempo a las firmas de ajustarse.

Economistas chinos dijeron que la medida se justificaba económicamente, y por sobre todo, tenía una justificación política.

"Esta importante declaración del Gobierno chino (...) antes del G-20 es una gran concesión para evitar que el tipo de cambio del yuan sea politizado por países occidentales", dijo Gao Shanwen, economista jefe de Essence Securities en Pekín.

China dijo que congelar al yuan frente al dólar desde julio del 2008 había ayudado a mitigar el impacto de la crisis financiera global y a estimular la recuperación mundial.

Con la economía en terreno más sólido era momento de aumentar la flexibilidad del tipo de cambio, sostuvo.

El Banco Central Europeo (BCE) y Jean-Claude Juncker, jefe del Grupo Euro de ministros de Finanzas de la zona euro, acogieron en un comunicado conjunto la decisión de China sobre el yuan.

"Alentamos a las autoridades a permitir una mayor flexibilidad (...) como un modo de promover un crecimiento equilibrado en China y en la economía global", dijeron el domingo.