Pekín. Los bancos chinos deben incrementar el financiamiento para apoyar la actividad de la economía real, dijo el viernes el banco central del país, horas después de que una serie de datos mostraron que la economía atraviesa su peor desaceleración en los últimos tres años.

En el reporte de estabilidad financiera del 2012, el Banco Popular de China también dijo que las entidades deben "responder activamente" a las medidas dispuestas por el gobierno para aliviar las restricciones sobre el mercado de tasas de interés que otorgan a los prestamistas una mayor flexibilidad para establecer tasas de interés y depósitos.

Las reformas del banco central son vistas como una restricción a los márgenes de interés neto de los prestamistas respaldados por el Estado, en un esfuerzo por alentar una mayor diferenciación del riesgo y una mayor asignación de capital hacia la actividad económica.

"La industria bancaria de China probablemente enfrente un ambiente más complicado en el 2012, con la competencia del mercado volviéndose más intensa y la tarea de transformar su modelo de negocios volviéndose más desafiante, dijo el banco central en el reporte publicado en su página web, www.pbc.gov.cn.

El banco central instó a los bancos comerciales a prestar más dinero a los proyectos ambientales y de energía verde, así como a la industria de servicios, mientras controla los riesgos alrededor de los préstamos inmobiliarios y de los Gobiernos locales.

Los datos del viernes mostraron una desaceleración de la economía china por sexto trimestre consecutivo entre abril y junio, creciendo sólo un 7,6 por ciento comparado con los mismos tres meses del año pasado, un enfriamiento del crecimiento que los analistas dicen que otorga argumentos para un mayor relajamiento de la política monetaria.

El banco central también dijo que había realizado pruebas de solvencia sobre 17 bancos comerciales, incluyendo los cinco principales prestamistas y 12 bancos de inversión conjunta, mostrando que todos tenían una capacidad "relativamente fuerte" para resistir una desaceleración económica.