Buenos Aires. El Banco Central de Argentina (BCRA) bajó este martes su tasa de política monetaria en 75 puntos básicos a un 28%, tras cambios en las metas de inflación anunciados por el Gobierno el mes pasado.

La reducción -la primera desde noviembre del 2016- fue menor a la prevista por los operadores del mercado financiero local, que esperaban un recorte de alrededor de 150 puntos básicos.

"Para nosotros es una baja que se quedó corta porque después le va a ser mucho mas difícil (al Banco Central) seguir reduciendo la tasa cuando vengan los datos de expectativas y los datos reales de inflación de enero y febrero", dijo Guido Lorenzo, economista de ACM Consultores.

"El 'timing' para hacer un ajuste de tasas era este. Con las expectativas deteriorándose se le va a complicar justificar una baja de tasas", agregó.

Argentina anunció a finales de diciembre modificaciones en sus metas de inflación, ante una desaceleración de las alzas de precios más lenta que lo esperado, postergando por un año su objetivo de un 5% anual inicialmente previsto para el 2019.

El BCRA conducirá su política monetaria para alcanzar la meta intermedia del 15% en 2018.

"La baja fue casi testimonial", dijo el economista Martin Tetaz y resaltó que el mercado pensaba que la reducción iba a ser más importante. "Es una buena noticia para la inflación", afirmó.

El BCRA conducirá su política monetaria para alcanzar la meta intermedia del 15% en 2018, explicó el reporte oficial. Anteriormente, la autoridad monetaria preveía una inflación de entre el 8 y el 12% para este año.

"Esta medida también deja entrever que no habrá una relajación de la política monetaria en los niveles que se esperaba y el equipo del banco central continua en la encrucijada contra la inflación con las nuevas metas ya fijadas", dijo Joaquín Olivera analista de la consultora Balanz Capital.

Agregó que "en términos de tipo de cambio, estimamos que esta medida traerá consigo una apreciación cambiaria".

La entidad monetaria justificó el recorte de tasas aduciendo que el proceso de desaceleración de la inflación se consolidó en el último semestre del año pasado.

"El banco central será cauteloso en la adecuación de la política monetaria al nuevo sendero de desinflación. Naturalmente, si se busca una menor velocidad de desinflación que la planeada originalmente, corresponde un sendero de política monetaria menos contractivo que el que antes se preveía", dijo la entidad.