El BCRA ratificó que "para 2014 se mantendrá el régimen de flotación administrada del tipo de cambio", mientras se espera que el balance comercial "continúe siendo el principal generador de divisas de la economía".

También se prevé "una evolución favorable de las reservas internacionales", sobre la base de las compras netas de divisas, "que superarían a los pagos de deuda en moneda extranjera del sector público", según el documento del BCRA sobre Objetivos y Planes para este año.

La entidad evalúa que "en la actualidad, sin compromiso de mantener paridad cambiaria alguna, y dado el bajo grado de dolarización del sistema financiero, el régimen de flotación administrada del tipo de cambio brinda la flexibilidad necesaria para amortiguar shocks de diversa naturaleza".

A lo largo del tiempo -recuerda el Central- el tipo de cambio nominal evolucionó "en función de diferentes coyunturas: en algunas de ellas se permitió una mayor depreciación de la moneda local, mientras que en otras se requirió moderar la dinámica, incluso propiciando su apreciación".

El documento -uno de los primeros difundidos tras iniciarse la gestión de Juan Carlos Fábrega- advierte luego que la excesiva volatilidad del tipo de cambio puede resultar negativa en términos monetarios y financieros.

Eventuales movimientos abruptos del tipo de cambio - alerta- pueden afectar las expectativas y debilitar la demanda de dinero, elevar la volatilidad de las tasas de interés y afectar al crédito, haciéndolo más caro, escaso y de menor plazo.

Por eso -se anticipa- el Banco Central "continuará interviniendo en el mercado cambiario de acuerdo con las necesidades del contexto macroeconómico", en coordinación con el resto de las políticas económicas del gobierno nacional.

El documento defiende asimismo la "política macroprudencial" existente, que permite "morigerar el impacto de los flujos de capital (de residentes y no residentes) en la paridad cambiaria y en los resultados del sector externo".

"En conjunto, estas medidas pretenden dar preferencia a la aplicación de las divisas a las operaciones vinculadas con la actividad productiva y la política de desendeudamiento, potenciando el impacto económico y social", dice el BCRA.

Para la autoridad monetaria, una "fortaleza adicional" es que, "a diferencia de lo ocurrido durante el régimen de convertibilidad, la acumulación de reservas internacionales se explicó por los excedentes comerciales, no por el endeudamiento externo".

Por el contrario, las reservas se emplearon para "apuntalar el proceso de desendeudamiento externo", explicó el Banco Central.

A tal fin, resalta, "ya se emplearon US$42.900 millones" desde 2005, cuando se dispuso la primera asignación específica de reservas para cancelar la totalidad de deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

De este modo, el total de deuda del sector público en moneda extranjera en manos privadas representaba sólo 9,3% del producto en junio último, cuando en diciembre de 2003 equivalía a 75,4% del PIB, concluye.