El Banco Central de Bolivia (BCB) y la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (Asfi) se constituyeron en parte querellante en el proceso que el Ministerio Público le sigue al empresario Samuel Doria Medina por ser presunto responsable de la “corrida” bancaria efectuada el 29 de diciembre del 2010.

“Este martes (por ayer) he declarado en calidad de testigo y fui acusado de los delitos de pérdida económica, falsedad material e ideológica”, entre otros, que denunciaron “el Banco Central y la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (Asfi)”, indicó Doria.

En su primera citación ante la Fiscalía, el empresario prestó declaraciones tras ser acusado de “agio y sedición”. “Continúa el acoso judicial (...). Tengo que dedicar la mayor parte de mi tiempo a defenderme de acusaciones que no tienen ni pies ni cabeza”, sostuvo el empresario.

El fiscal encargado del caso, Antonio Santa María, indicó que el proceso continuará con el requerimiento informativo a la Asfi sobre el monto y la cantidad de personas que retiraron sus ahorros del sistema financiero y la convocatoria a los que prefirieron guardar su dinero.

El gobierno responsabilizó a Doria Medina de la “corrida” bancaria del 29 de diciembre del 2010, cuando al menos US$250 millones fueron sacados de los bancos por personas temerosas de que sus ahorros en dólares pierdan valor.