Sao Paulo. El Banco Central de Brasil tomará en consideración el empeoramiento de la perspectiva económica global en su reunión de política monetaria más tarde este mes, dijo este jueves el presidente de la entidad, Alexandre Tombini.

"El ambiente global ha empeorado en los últimos meses y esto es algo que observaremos en nuestras próximas reuniones", aseguró en una teleconferencia.

A los inversores les preocupa que los endeudados países como Estados Unidos y economías europeas luchen para crecer en los próximos años y que potencialmente puedan caer en recesión y afectar a economías de todo el mundo.

Esos temores han golpeado a los activos de riesgo a nivel internacional, con el índice referencial de la Bolsa de Valores de Sao Paulo, el Bovespa, cayendo hasta un 5% este jueves y la moneda local, el real, depreciándose un 1,3% frente al dólar.

El deterioro en la economía global ha aumentado las posibilidades de que el Banco Central de Brasil ponga fin a una serie de alzas de la tasa de interés este año que llevó a la tasa referencial a un 12,50% desde un 10,75% a fines del 2010, en un intento por contener la inflación.

Hace pocas semanas, los economistas pronosticaban al menos un alza más de la tasa de interés a un 12,75%.

"En junio y julio, el banco ha remarcado la creciente incertidumbre global y algunos de los riesgos que ahora se están materializando y el panorama global es de una expansión más lenta", declaró Tombini.

Los rendimientos de los contratos futuros de la tasa de interés han caído recientemente por preocupaciones de que el crecimiento global pueda dar pie a una política monetaria más laxa, con los inversores ahora internalizando recortes de tasas tan luego como este año.

El Banco Central tiene programadas otras tres reuniones de política monetaria en el 2011, incluyendo una a fines de agosto.

Tombini también dijo que el ajustado mercado laboral de Brasil está mostrando señales de alivio. Bajas tasas de desempleo han ayudado a elevar los salarios, un factor que explica la persistente inflación.

Además, un impuesto aplicado recientemente sobre derivados cambiarios para frenar la valorización del real ya ha comenzado a surtir efecto, añadió Tombini.