Rio de Janeiro. El Banco Central de Brasil anunció hoy un paquete de medidas para aumentar la liquidez y la oferta de crédito en el país, con una inyección de cerca de 30.000 millones de reales (unos US$13.630 millones) en la economía nacional.

"El Banco Central decidió adoptar medidas para mejora la distribución de la liquidez de la economía. Fueron alteradas normas relativas al encaje bancario con un impacto calculado en 30.000 millones de reales", aseguró el ente emisor en una nota.

La intención del Banco Central es elevar los recursos disponibles por los bancos para el crédito, para que puedan reducir las tasas de intereses y financiar a las empresas y el consumo, en momentos en que se prevé que la economía brasileña tendrá un crecimiento cercano al 1% este año, muy por debajo de lo esperado a inicios de 2014.

El ente emisor dijo en el comunicado que el encaje bancario había subido desde los 194.000 millones de reales (unos US$88.180 millones) a finales de 2009 hasta los 405.000 millones de reales (unos US$184.090 millones) en la actualidad, por lo que puede liberar parte de esos recursos para elevar la liquidez en el mercado.

Una de las principales medidas aprobadas reduce precisamente el encaje bancario, es decir, el porcentaje de recursos que las instituciones financieras tienen que depositar en el organismo emisor del dinero que reciben de sus clientes.

Para aumentar el dinero a disposición de los bancos para préstamos, el Banco Central determinó que hasta el 50% de los recursos que las entidades tienen que depositar en él relativos al encaje bancario sobre depósitos a plazo pueda ser destinado para la concesión de créditos.

El Banco Central también aumentó de los 58 a 134 el número de bancos que pueden usar hasta el 20 por ciento de su encaje bancario en operaciones destinadas a la financiación de inversiones.

Todas las medidas anunciadas este viernes invalidan las decisiones que habían sido adoptadas desde 2010 para contener el crédito y desacelerar el consumo, con el fin de combatir la inflación.

Precisamente el Banco Central de Brasil anunció ayer que mantendrá elevada la tasa básica de intereses, actualmente en el 11% anual, para garantizar el control sobre la inflación, una de las principales preocupaciones del gobierno este año por la fuerte subida de los precios en los primeros meses.