Sao Paulo. La economía brasileña se encamina para la salida de la denominada "recesión técnica", ya que según un índice del Banco Central divulgado hoy, la actividad económica creció un 0,59% en el tercer trimestre de 2014.

El índice de actividad económica del Banco Central (IBC-Br), tomado como una previa del resultado oficial del producto interno bruto (PIB), marca el fin de la llamada "recesión técnica" a raíz de la caída en la principal economía de América Latina en los dos primeros trimestres del año.

El 28 de noviembre se conocerá el resultado oficial del PIB del tercer trimestre, que ofrece el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

El IBC-Br divulgado hoy indica un crecimiento el 0,4% en la actividad en septiembre, y en el acumulado en los primeros nueve meses del año un aumento del 0,01 % respecto del mismo período de 2013, según un comunicado oficial.

El indicador del Banco Central no siempre coincide con los resultados oficiales del IBGE, ya que incorpora otros segmentos para su análisis, como proyecciones del sector privado.

La tendencia sobre el avance de la economía en el índice de la autoridad monetaria coincide con la del Boletín Focus también divulgado este lunes por el Banco Central.

El boletín informa que los analistas del mercado financiero consultados semanalmente aumentaron hoy su previsión para el crecimiento de la economía del país en 2014, desde el 0,20% previsto la semana pasada hasta el 0,21%.

Para 2015, en tanto, los economistas del mercado mantuvieron la proyección de crecimiento PIB en un 0,8%, de acuerdo con la encuesta semanal que el ente emisor realiza entre un centenar de expertos de entidades financieras privadas.

Según datos del IBGE, en el segundo trimestre de este año, la economía se contrajo un 0,6 %, con lo que acumuló dos trimestres consecutivos de caída y entró en lo que los expertos denominan "recesión técnica".

Tras haber crecido un 7,5 % en 2010, la economía brasileña avanzó un 2,7% en 2011, el 1% en 2012 y un 2,3% en 2013, mientras que para este año el Gobierno calcula un crecimiento del 0,9%, aunque el Banco Central rebaja ese pronóstico al 0,6%.