São Paulo. El Banco Central de Brasil elevó el miércoles su pronóstico de inflación del 2010, debido a un aumento de las presiones alcistas de precios en medio de la recuperación de la mayor economía de Latinoamérica.

El banco subió su panorama de inflación para el año a un 5,2 por ciento en su informe trimestral de inflación, desde un 4,6 por ciento estimado previamente.

La inflación de Brasil se aceleró en enero y febrero, lo que presionará a los precios mayoristas en los próximos meses, observó el banco en su informe.

Los futuros incrementos de precios, por lo tanto, dependerán del comportamiento del sector servicios, que representa más del 60 por ciento de la economía brasileña, y de los precios de las materias primas a nivel mundial.

El banco mantuvo su estimación de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en un 5,8 por ciento.

La economía de Brasil volvió a crecer el año pasado tras la crisis financiera mundial, mucho antes que varias economías desarrolladas, pero la rápida recuperación ha aumentado desde entonces los temores a las alzas de precios.

Economistas locales han elevado sus previsiones para la inflación del 2010 en diez semanas consecutivas, hasta el más reciente sondeo del Banco Central divulgado el lunes.

Las presiones sobre precios van a retroceder en la primera mitad del 2011, afirmó la entidad.

El banco espera que la inflación se desacelere a un 4,4 por ciento el próximo año, añadió el informe.

La moneda de Brasil, el real, terminará el año en unas 1,83 unidades por dólar, estimó el banco, ante una previsión anterior de 1,75 unidades por dólar.

El martes, el real cerró en 1,795 por divisa estadounidense.

El Banco Central, que usa el índice de precios IPCA como referencia para la fijación de tasas de interés, tiene una meta anual de inflación del 4,5 por ciento para este año, más o menos dos puntos porcentuales.