El presidente del Banco Central (BC) de Brasil, Ilan Goldfjan, aseguró este miércoles que la autoridad monetaria tiene recursos suficientes para garantizar tranquilidad en los mercados ante turbulencias externas.

En teleconferencia con la prensa extranjera, Goldfjan afirmó que los instrumentos para evitar oscilaciones abruptas en la tasa de cambio serán utilizados de acuerdo con el comportamiento de los mercados.

El directivo recordó que el Banco Central ha decidido reducir el stock de contratos de canje de dólares (swaps) de US$110.000 a US$24.000 millones, lo que da margen a la institución para actuar cuando sea necesario.

"Fuimos cautelosos en los últimos meses. Bajamos el stock de swaps y eso permite que tengamos más constancia en la intervención", explicó.

Desde la semana pasada, tras la victoria del republicano Donald Trump en las elecciones de Estados Unidos, el BC brasileño retomó la renovación de swaps y comenzó a ofrecer nuevos contratos con el fin de dar protección al mercado.

Según Goldfjan, el BC no tiene un objetivo definido para el tipo de cambio, y reafirmó la importancia del sistema de tipo de cambio flotante vigente en el país para absorber los choques externos.

Sobre el nivel de reservas internacionales que cuenta la autoridad monetaria, actualmente en torno a 380.000 millones de dólares, el funcionario dijo que la cuestión del tamaño óptimo de reservas es algo que debe ser evaluado en el futuro, cuando los mercados vuelvan a un período de mayor estabilidad.

Goldfjan destacó que las reservas constituyen un seguro para épocas como la actual, de mayor incertidumbre, puesto que permiten proporcionar liquidez al mercado y evitar la volatilidad.

El directivo dijo también que el gobierno percibe mejoras en el proceso de lucha contra la inflación en Brasil, que había superado el 10% en 2015 y este año debe terminar ligeramente por debajo del 7%.

Para el año próximo, resaltó Goldfjan, la expectativa es que la inflación se ubique cerca de 5%, más cerca del centro de la meta oficial de 4,5%.

El presidente del Banco Central también señaló que se espera una "recuperación gradual" de la economía brasileña.

"El mercado espera que 2017 sea mejor que 2016 y 2018 mejor que 2017. Las expectativas son de recuperación en los próximos años, a pesar del escenario global", afirmó.