Sao Paulo. La tasa de interés de Brasil seguirá siendo una de las más altas del mundo por un período prolongado, debido a los persistentes temores inflacionarios y un panorama económico singularmente incierto, dijo el Banco Central.

"(El comité de política monetaria) entiende de manera unánime que (...) el ajuste total a la tasa de interés referencial, en lo que respecta a este encuentro, debería ser suficientemente prolongado", dijeron las autoridades monetarias en las minutas de su encuentro de política del 20 de abril, difundidas el jueves.

Los rendimientos de los contratos futuros de tasa de interés a corto plazo subieron tras la divulgación de las minutas, debido a que los inversores aumentaron sus apuestas por más alzas de la tasa de interés en los próximos meses.

Sin embargo, los rendimientos de los futuros de tasas a más largo plazo cayeron, ya que los inversores están moderando sus perspectivas sobre los tipos de interés para el 2013 y después.

Las minutas de la reunión del Comité de Política Monetaria del Banco Central (Copom) enfatizaron la incertidumbre en la economía.

Las autoridades monetarias notaron desequilibrios entre la oferta y la demanda y un crédito que sigue creciendo, pese a que esperan que la inflación anual se mantenga cerca del techo del rango meta del Gobierno hasta fin de año.

También destacaron el avance de un riesgo significativo: la creciente presión de los sindicatos, que piden aumentos salariales por sobre la actual tasa de inflación.

Aunque Brasil vive su mayor bonanza económica en más de dos décadas, está enfrentando escasez de fuerza laboral, lo que está potenciando los salarios e impulsando la inflación.

Tasa de interés. La semana pasada, el Copom resolvió a través de una decisión dividida elevar la tasa de interés referencial, Selic, a un 12% desde un 11,75%, menos a lo esperado por el mercado.

Dos de los siete votos se inclinaron por un avance mayor, al 12,25%, para combatir en forma más agresiva las expectativas de inflación.

El quiebre en el Banco Central remarca las dificultades que enfrenta Brasil, donde el Gobierno quiere desacelerar las presiones sobre los precios sin detener el fuerte crecimiento, que ha elevado el estatus del país en el concierto económico mundial.

La inflación en 12 meses hasta el 15 de abril se aceleró a un 6,44%.

El Banco Central tiene una meta de inflación del 4,5% anual para el 2011, con una tolerancia de más o menos dos puntos porcentuales.