El Banco Central brasileño redujo su proyección de crecimiento para Brasil este año desde el 0,7% calculado en septiembre hasta el 0,2% previsto en el Informe Trimestral de Inflación.

Pese a esperar para este año una fuerte desaceleración frente al crecimiento del 2,3% registrado por el Producto Interior Bruto (PIB) de Brasil el año pasado, el organismo emisor prevé una ligera recuperación y calcula que la economía brasileña se expandirá un 0,6% entre octubre de este año y septiembre de 2015.

"Los indicadores relativos al cuarto trimestre muestran una recuperación moderada de la economía, que comenzó en el tercer trimestre y puede proseguir en los próximos meses. La intensidad de este proceso, sin embargo, está condicionada a la recuperación de la confianza de empresarios y consumidores, entre otros factores", según el Informe Trimestral de Inflación del organismo.

La previsión del Banco Central de crecimiento económico de Brasil este año es un poco más optimista que la de los analistas del sector financiero, que esperan una expansión de sólo un 0,13%, pero más pesimista que la del propio Gobierno, que el mes pasado redujo su proyección al 0,5%.

En cualquiera de los casos, Brasil sufrirá una fuerte desaceleración económica tras la ligera recuperación de 2013. Después de haber registrado una expansión de sólo el 1% en 2012, la economía tomó fuerza el año pasado y creció un 2,30%.

De confirmarse el pronóstico del emisor, el crecimiento económico de la mayor economía de América Latina este año será el más bajo desde 2009, cuando el país sufrió una contracción del 0,33%.

Esta fue la tercera vez consecutiva que el Banco Central revisó a la baja su previsión de crecimiento para este año. En el Informe trimestral de Inflación divulgado en marzo el organismo.

En cuanto a los precios, el Banco Central prevé una inflación del 6,4% para este año, del 6,1% en 2015 y del 5% en 2016, por debajo de los límites máximos tolerados por el Gobierno.

El gobierno fijó para este y los dos próximos años una meta de inflación del 4,5%, con un margen de tolerancia de dos puntos porcentuales, por lo que la tasa puede llegar al máximo del 6,5%.

Pese a esperar una desaceleración en los próximos años, la inflación para este año proyectada por el Banco Central en su nuevo informe supera la calculada hace tres meses (6,3%) y se ubica una décima por debajo del techo máximo tolerado por el Gobierno.

El organismo emisor admitió en su informe que "no descarta" la elevación de la inflación a "corto plazo" y que la tasa permanezca elevada en 2015, pero aclara que el índice comenzará el próximo año "un largo período de declinación".

El presidente del Banco Central, Alexandre Tombini, afirmó la semana pasada en una comparecencia ante el Congreso que su objetivo es que la inflación se reduzca hasta el centro de la meta del Gobierno (4,5%) en 2016.

Pese al optimismo del Banco Central, los economistas del mercado financiero prevén que la inflación se ubicará este año en el 6,38 % pero que se elevará en 2015 hasta el 6,54%, por encima del máximo tolerado por el Gobierno, y tan sólo comenzará a ceder en 2016 (5,7%) antes de estabilizarse en el 5,5% en 2017.

Brasil cerró 2013 con una inflación del 5,91 % y el aumento de los precios a comienzos de este año obligó al Banco Central a iniciar un proceso de elevación de las tasas de interés, actualmente en su mayor nivel en los últimos cuatro años (11,75% al año).

Según Tombini, el fuerte encarecimiento del costo del dinero tiene por objetivo "hacer viable un escenario de inflación más benigno en 2015 y 2016".