Río de Janeiro. El Banco Central brasileño redujo su previsión para el crecimiento económico de Brasil este año desde el 2% calculado en abril hasta el 1,6% proyectado en el informe trimestral.

El organismo emisor también se mostró más pesimista con respecto a la inflación de este año, para la que proyecta ahora un 6,4% frente al 6,2% que esperaba hace tres meses.

Pese a las revisiones, las proyecciones del Banco Central para el Producto Interior Bruto (PIB) y para el índice de precios aún son más optimistas que las de los economistas del mercado.

De acuerdo con un sondeo realizado la semana pasada por el emisor entre un centenar de economistas, los analistas proyectan para este año un crecimiento económico del 1,16% y una inflación del 6,46%.

Según su nuevo informe trimestral, el Banco Central espera para 2014 una inflación muy próxima al límite máximo tolerado por el Gobierno, ya que la meta para la inflación en el país es del 4,50% anual, con un margen de tolerancia de dos puntos porcentuales, lo que permite un techo del 6,50%.

Brasil cerró 2013 con una inflación del 5,91% y los precios continúan aumentando pese a que el Banco Central viene elevando las tasas de intereses internas, que están en sus mayores niveles en los últimos años.

En cuanto al PIB, tanto el Banco Central como los economistas esperan una desaceleración económica tras la ligera recuperación de 2013. Ello debido a que luego de haber registrado una expansión del 7,5% en 2010, el crecimiento de la economía brasileña fue del 2,7% en 2011, de sólo el 1% en 2012 y del 2,5% en 2013.

El Banco Central justificó sus proyecciones más pesimistas ante la constatación de que el consumo tiende a mantener una "expansión en ritmo más moderado que el observado en años recientes" y a que las inversiones se reducirán este año en un 2,4%, frente al crecimiento del 1% esperado hace tres meses.

Explicó igualmente que, como consecuencia de la sequía de comienzos del año, la agropecuaria ya no crecerá el 3,5% esperado sino tan sólo un 2,8%, y que, ante la caída del consumo, la producción industrial sufrirá este año una retracción del 0,4% pese a que hace tres meses esperaba un crecimiento del 1,5%.

El organismo, sin embargo, descarta una retracción económica en Brasil y prevé una recuperación para el próximo año gracias a que las inversiones tienden "a ganar impulso".

"El escenario de mayor crecimiento global, combinado con la depreciación del real (frente al dólar), tiende a favorecer el crecimiento de la economía brasileña", según el informe del Banco Central.