Sao Paulo. El Banco Central de Brasil redujo este jueves su pronóstico de inflación para este año a un 5%, pero advirtió que podría aumentar la tasa de interés si un incremento en los precios de los alimentos se propaga a otros bienes.

Los consejeros del Banco Central vieron menores riesgos sobre la inflación futura a partir de la brecha entre oferta y demanda en la economía brasileña, citando expectativas de que el crecimiento económico se va a desacelerar tras aumentos de la tasa de interés a comienzos de año.

La estimación de inflación previa del Banco Central para el 2010 era de un 5,4%

Los rendimientos de los contratos de futuros de tasas de interés de Brasil caían poco después de la divulgación del informe trimestral de inflación.

Aún así, el Comité de Política Monetaria del Banco Central (Copom) dijo que la inflación podría aumentar en el corto plazo por una reversión en el declive de los precios de los alimentos en meses recientes debido a "impactos de oferta".

"Pese a la dificultad a la hora de identificar estos impactos, así como también su duración e intensidad, la política monetaria debería actuar de modo de impedir su propagación (en la economía), los llamados efectos secundarios", afirmó el banco en el documento.

Tasa Selic. El informe abre las puertas a aumentos de la tasa de interés referencial, Selic, en la mayor economía de Latinoamérica, donde los costos de crédito siguen siendo unos de los más altos del mundo pese a las sucesivas bajas en los últimos años.

El Copom mantuvo en septiembre la tasa Selic en un 10,75%, con lo que detuvo un ciclo de endurecimiento monetario que había comenzado en abril, cuando la tasa tasa de interés se ubicaba en 8,75%, la mínima histórica en Brasil.

El país salió de una corta recesión el año pasado antes de muchas economías desarrolladas y sus tasas de crecimiento lo han situado entre las economías de más rápida expansión en el mundo.

En el primer trimestre, la economía local creció a su ritmo más acelerado en al menos 14 años y en el segundo trimestre se desaceleró sólo levemente.

Sin embargo, esa expansión encendió temores de inflación en un país donde abundan los recuerdos de precios descontrolados en décadas recientes.

Los consejeros del Banco Central aumentaron la tasa de interés debido al alza de precios a comienzos de año, pero los temores menguaron con la desaceleración de la inflación en el segundo trimestre, por lo que los economistas comenzaron a pronosticar menores tasas de inflación para el año.

El instituto emisor mantuvo su previsión de crecimiento económico doméstico del 2010 en un 7,3%.

Las autoridades monetarias, que usan el referencial Indice Nacional de Precios al Consumidor Amplio (IPCA) como guía para fijar las tasas de interés, tienen una meta anual de inflación del 4,5% para este año, con dos puntos porcentuales de tolerancia hacia arriba o abajo.