Sao Paulo. El Banco Central de Brasil subió su tasa clave de interés por cuarta vez consecutiva el miércoles, mientras intenta controlar la alta inflación, dejando la puerta abierta para más alzas en los próximos meses.

Los miembros del Comité de Política Monetaria (Copom) votaron unánimemente por incrementar la denominada tasa Selic hasta un 12,25% desde un 12%, un movimiento esperado por los 21 economistas encuestados por Reuters.

En un comunicado que fue casi idéntico al publicado tras el alza de abril, el organismo dijo que ha evaluado los riesgos para la inflación y las señales aún inciertas sobre en qué medida el auge de la economía brasileña se está desacelerando.

El banco dijo que, como resultado, cree que la "estrategia más adecuada" para llevar la inflación devuelta al centro de la meta el próximo año era endurecer la política monetaria "por un periodo lo suficientemente prolongado".

Ese lenguaje elevó la posibilidad de otra futura alza de tasa, tal vez en la próxima reunión del organismo en julio.

Aunque la inflación mensual se está desacelerando después de la escalada de los precios de las materias primas y una fuerte demanda, la inflación de los últimos 12 meses permanece sobre el límite establecido por el Gobierno, alcanzando un 6,55% en mayo.

El presidente del Banco Central, Alexandre Tombini, ha dicho que las autoridades de política monetaria están comprometidas a terminar el año con una inflación lo más cercana posible a la meta del gobierno de un 4,5%, más o menos dos puntos porcentuales.

La fuerte inflación puso a Brasil dentro de un grupo de potencias de mercados emergentes, como China e India, que están subiendo las tasas de interés para tratar de controlar las presiones de precios que vienen con el fuerte crecimiento.

En contraste, muchos países desarrollados, incluyendo a Estados Unidos, están tratando de impulsar un anémico crecimiento manteniendo las tasas de interés ultra bajas.