En su reunión mensual de política monetaria, el Consejo del Banco Central de Chile acordó aumentar la tasa de interés de política monetaria en 0,25% hasta 3,5% anual.

En el ámbito externo, las perspectivas de crecimiento para las economías desarrolladas han mejorado, y se mantiene el dinamismo de las economías emergentes. Sin embargo, persisten las preocupaciones respecto del riesgo financiero de algunas economías europeas. Con todo, las dificultades en la recuperación de los países desarrollados sigue siendo un factor importante de riesgo para las economías emergentes. Por otra parte, los precios internacionales de materias primas, especialmente alimentos, continúan aumentando. A nivel global, la inflación efectiva y la esperada han aumentado y un número creciente de economías ha estado reduciendo su impulso monetario.

En el plano interno, las cifras de actividad, demanda y empleo continúan evolucionando positivamente, en línea con las proyecciones del último Informe de Política Monetaria. La inflación se ha comportado de acuerdo con lo esperado y los registros de inflación subyacente se mantienen acotados. Las expectativas inflacionarias privadas muestran aumentos, particularmente en el corto plazo. El peso se ha apreciado desde la última reunión.

El Consejo reitera que será necesario continuar reduciendo el estímulo monetario en los meses venideros, en línea con lo anticipado en el último IPoM. El ritmo de dicho proceso dependerá de la evolución de las condiciones macroeconómicas internas y externas. Con ello, seguirá usando sus políticas con flexibilidad para que la inflación proyectada se ubique en 3% en el horizonte de política.