Santiago. El Banco Central de Chile condicionará los eventuales nuevos ajustes en su tasa referencial al impacto de las turbulencias externas en la actividad económica y la inflación local, reveló este viernes la minuta de la última reunión de política monetaria.

Pese a que en enero se evaluó mantener la tasa rectora en un 5,25%, finalmente se optó por unanimidad recortarla en 25 puntos base.

"Sobre los movimientos futuros de la TPM (Tasa de Política Monetaria), todos los consejeros coincidieron en que su oportunidad dependería de los cambios en el escenario macroeconómico que se fueran produciendo", dijo la minuta.