Pekín/ Shangai. China aún tiene mucho efectivo en su economía, por lo que la batalla para controlar la inflación sigue siendo un desafío, dijo este miércoles un funcionario del banco central a un grupo de operadores, lo que sugiere que podría haber un nuevo ajuste monetario.

Apenas un día después de que China subiera su tasa de interés por cuarta vez desde octubre, el funcionario dijo que el banco central estaba luchando para contener la liquidez proveniente de los flujos de capitales, de las letras de la entidad que vencen y de los acuerdos de recompra (repos).

En esa lógica, el banco central espera que los bancos chinos puedan comprar más letras y repos, según citaron al funcionario los operadores que participaron del encuentro.

El banco central había programado el encuentro con operadores primarios para discutir la naturaleza de las operaciones durante el año entrante.

En el encuentro, un funcionario señaló que el panorama de la inflación "no era optimista", haciendo del control del crédito una tarea difícil, según relataron los operadores.

El funcionario sostuvo además que China necesitaba considerar los cambios en las políticas de los bancos centrales extranjeros a la hora de fijar su propia estrategia, agregaron los operadores.

El exceso de efectivo está entre los motores de la alta inflación de China y el Gobierno teme que se puedan repetir los conflictos sociales vistos en el pasado por las alzas de precios.

En tanto, el diario oficial China Securities Journal dijo el miércoles que la inflación podría marchar a su tasa más rápida en más de dos años en los próximos meses al superar el 6 por ciento, lo cual mantendría la necesidad de seguir ajustando la política monetaria.