El banco central de China inyectó 100.000 millones de yuanes (US$14.500 millones) en el sistema financiero a través de operaciones de mercado abierto hoy lunes, con el objetivo de compensar los impactos de los valores vencidos.

El Banco Popular de China (BPCh) realizó la inyección mediante recompras inversas.
Las operaciones incluyen una recompra inversa con vencimiento a siete días, con un rendimiento del 2,35%; contratos a 14 días con un tipo de interés del 2,5%;  y otros acuerdos a 28 días con una tasa del 2,65%.

Pese a la inyección de efectivo, en la jornada de hoy se registrará una reducción neta de los fondos del mercado por valor de 90.000 millones de yuanes debido a valores vencidos por 190.000 millones de yuanes.

El banco central había suspendido sus operaciones de mercado abierto desde el 4 de febrero, lo que atribuyó a un nivel relativamente alto de liquidez.

La semana pasada, el banco central permitió la retirada de 625.000 millones de yuanes del mercado, con lo que salieron parte de los abundantes fondos añadidos antes de la Fiesta de Primavera.

El reinicio de operaciones de esta naturaleza viene acompañado de unas recompras inversas por valor de 900.000 millones de yuanes que vencen esta misma semana, lo cual supone una tensión de liquidez en el mercado.

El banco central elevó los tipos acreedores a los bancos en 10 puntos básicos durante sus última ronda de recompras inversas, en un acto que se interpretó ampliamente como una inclinación hacia una política monetaria neutral, dado el mejoramiento de los fundamentos económicos.
Se ha establecido que la política monetaria de China en 2017 será "prudente y neutral" y mantendrá un nivel adecuado de liquidez, aunque evitando inyecciones de gran escala.