Pekin. El banco central chino sorprendió a los mercados este martes con su primer alza de tasas de interés en casi tres años, una medida que refleja su preocupación por el incremento en los precios de los activos domésticos y la persistente inflación.

La entidad dijo que elevaría sus tasas de interés de referencia para los depósitos y los préstamos a un año en 25 puntos básicos, a un 2,5% y un 5,56%, respectivamente.

Tras el anuncio, cayeron los precios del petróleo, mientras que las acciones frenaron su avance en Europa y el dólar subió de manera generalizada, ya que los inversionistas fueron sorprendidos con la guardia baja por la decisión de endurecer la política monetaria.

"El alza de la tasa de interés está totalmente fuera de las expectativas del mercado", dijo Zhu Jiangfang, economista jefe de CITIC Securities en Pekín.

"La reciente alza en la inflación general ha puesto a la tasa real en territorio negativo. Y creo que es por esto que el banco central tuvo que elevar las tasas de una forma tan apresurada", expresó.

Un grupo de importantes economistas, incluyendo algunos asesores del banco central, habían sugerido al banco elevar las tasas de depósitos para mantener los retornos de los ahorristas en territorio positivo.

China reportó una inflación al consumidor del 3,5% en el año hasta agosto y los economistas creen que este ritmo se intensificó a un 3,6% a septiembre.

Sin embargo, el incremento en las tasas es sorpresivo dado que recientemente varios líderes chinos habían expresado su confianza en el control de la inflación y habían dicho que un alza en las tasas podría aumentar el flujo de capital especulativo hacia el país.

"Ellos lo hicieron ahora probablemente porque los datos del PIB e IPC del jueves son demasiado fuertes para ellos", dijo Dariusz Kowalczyk, economista jefe de Credit Agricole CIB en Hong Kong.

China publicará este jueves el dato de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el tercer trimestre y una serie de datos económicos de septiembre.

Economistas consultados por Reuters esperan una desaceleración en el crecimiento económico a un 9,5% interanual en el trimestre pasado, por debajo del 10,3% del segundo trimestre.