Pekín. China todavía necesita evitar un rebote de la inflación al consumidor, incluso aunque el crecimiento de la segunda mayor economía mundial se está desacelerando, dijo este miércoles el Banco Popular chino, sugiriendo que nuevas medidas de estímulo monetario serían graduales.

En su reporte de implementación de política monetaria para el cuarto trimestre del 2011, el banco central dijo que usará una serie de herramientas, incluyendo las tasas de interés, para mantener un crecimiento crediticio razonable mientras intenta controlar la inflación.

"Nuestras políticas serán más específicas, flexibles y preventivas, y serán a tiempo y a tono para mantener los precios básicamente estables además de un rápido crecimiento económico", decía el extenso reporte del banco central.

"Desplegaremos una serie de herramientas de políticas monetarias para controlar el ritmo del suministro de crédito y mantener el financiamiento social general en un monto razonable", indicó.

Aunque la economía de China se está desacelerando, su nivel de inflación de precios al consumidor aún afronta presiones alcistas debido a la amplia liquidez global y a los precios de las materias primas, sostuvo el banco central.

La inflación anualizada rebotó a un 4,5% enero, puesto que los precios subieron durante la sesión de festividades por el Año Nuevo Lunar, terminando con una tendencia moderada de cinco meses y obligando a los mercados a replantear sus expectativas de medidas de expansión monetaria.

Un funcionario de la máxima agencia de planificación del país pronosticó esta semana que la inflación se desacelerará a alrededor de 3% en febrero. Pero analistas creen que la inflación seguirá arraigada en los próximos meses.

"La demanda interna estable, las condiciones monetarias que se están normalizando, las cosechas de granos y la economía global moderada conducen a precios estables del consumidor", indicó el banco central.

"La liquidez gradual permanecerá amplia y los precios de las materias primas, incluyendo el petróleo, probablemente subirán más. Por lo tanto, es necesario estar alerta frente a un rebote de la inflación al consumidor", añadió.

La crisis de deuda de Europa representa una amenaza sistémica a la economía mundial y la falta de respuestas fiscales creíbles en las grandes economías afectará la recuperación global, dijo la entidad emisora.

El banco central está definiendo sus políticas para afrontar una desaceleración mayor de la expansión, pero está renuente a dar luz verde a otra ola de grandes préstamos bancarios, dicen analistas.

La entidad espera que el suministro de dinero M2 aumente en un 14% este año, sostuvo. La cifra estuvo mayormente en línea con las expectativas del mercado.

Fuentes cercanas a los planes del Gobierno dijeron el mes pasado que China estableció una meta de 8 billones de yuanes (US$1.300 millones) en nuevos préstamos bancarios en moneda local y un incremento del 14% en el suministro de dinero M2 para el 2012.

La cifra marca un incremento desde los 7,47 billones de yuanes en nuevos créditos bancarios y el aumento anual del M2 de un 13,6% alcanzado en el 2011, lo que implica un constante alivio monetario para alentar la economía.

En noviembre, el banco central recortó el ratio de reserva requerido (RRR) a los bancos por primera vez en tres años, removiendo 50 puntos base del nivel récord de 21,5%. Se esperan más recortes en los próximos meses.