El Banco de la República decidió este viernes bajar en 0,25% los intereses, según lo anunció el gerente de la entidad José Darío Uribe al término de la Junta del Banco que sirvió, además, para despedir al saliente ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry.

De acuerdo con una comunicación de la entidad, la decisión de reducir las tasas se tomó luego de evaluar los resultados del segundo trimestre que confirmaron el debilitamiento del crecimiento mundial en el que el PIB de la zona del euro cayó frente al nivel observado en el primer trimestre, y el crecimiento económico de los Estados Unidos y de algunos países emergentes de Asia fue un poco más débil.

Los mercados financieros internacionales siguen volátiles y los riesgos provenientes de Europa continúan afectando la confianza, afirmó el Banco de la República.

También influyó el hecho de que las últimas cifras de comercio exterior y de industria a nivel mundial sugieren una mayor transmisión de los problemas en Europa al resto de las economías. Ello eleva la probabilidad de un crecimiento mundial aún más débil en el futuro.

“Los precios internacionales de algunos productos básicos agrícolas se han incrementado como consecuencia de sequías registradas en países productores. La cotización del petróleo también subió, luego de haber disminuido en el segundo trimestre del año”, indica la nota de prensa.

La reducción en las tasas de interés permitirá establecer acciones futuras de política monetaria, tanto la concerniente al desarrollo de los eventos en los países avanzados y su impacto en la confianza, la demanda global y los precios internacionales de los bienes básicos, como la proveniente de la dinámica interna, aseguró la entidad.

Adicionalmente, con el fin de suministrar más liquidez permanente a la economía, la Junta decidió que, en lo que resta de agosto y el mes de septiembre, comprará US$700 millones mediante el mecanismo de subastas diarias de, al menos, US$20 millones.

De hecho, la Junta recordó que en los últimos dos años se han comprado nueve mil millones de dólares, no sólo para incrementar las reservas internacionales sino también para intervenir en la tasa de cambio (dólar).