Bogotá. El equipo técnico del Banco de la República mantuvo en 2,7% la proyección de crecimiento para 2018, suponiendo una demanda externa más dinámica que la registrada en años anteriores y con términos de intercambio más altos, según el informe de inflación de marzo.

Este resultado estaría relacionado con una inversión impulsada por una mayor ejecución en las obras civiles (en especial las 4G) y por mayores niveles de inversión extranjera en el sector minero.

Pero también tendrían mejor dinámica el crédito, la inversión y el gasto de los hogares, como consecuencia de las reducciones de las tasas de interés de política realizadas hasta el momento y la menor inflación.

Sin embargo, el crecimiento del PIB “será, de todas formas, inferior al de su potencial de largo plazo (3,3%), con lo cual seguirán ampliándose los excesos de capacidad instalada de la economía”.

El gerente del BCC, Juan José Echavarría, aseguró que la menor inflación observada frente a su pronóstico y la reducción en las expectativas “podrían llevar a una convergencia más rápida de la inflación a la meta”.

Respecto a la inflación, según el informe, en el primer trimestre las cifras descendieron más de lo proyectado y aceleraron su convergencia a la meta del 3%. Según el DANE, en marzo la variación anual del IPC fue de 3,14%, mientras que el promedio de las medidas de inflación básica se situó 3,64%, ambas menores a los registros de 2017 en cerca de un punto porcentual.

El Emisor indicó que este comportamiento favorable lo explican factores como la amplia oferta de alimentos, la reducción en el impacto del IVA y la reducción de la tasa de cambio y su impacto sobre los precios importados.

El gerente del Banco Central, Juan José Echavarría, aseguró que la menor inflación observada frente a su pronóstico y la reducción en las expectativas “podrían llevar a una convergencia más rápida de la inflación a la meta”.

También podría contribuir a la convergencia de la inflación a la meta, la recuperación de la producción, aun cuando se da a una tasa menor que el crecimiento potencial de la economía (por lo que los excesos de capacidad instalada se habrían ampliado a comienzos del año).

Esta tendencia modificó, en consecuencia, las expectativas sobre la inflación futura, que se redujo a 3,37% para diciembre de 2018 y a 3,16% para el mismo mes en 2019, según la encuesta aplicada a los analistas.

El Banco de la República estima que para marzo la dinámica de la demanda interna habría mejorado, pero seguiría débil, y el consumo y la inversión registrarían tasas de crecimiento bajas.