El Banco Central de Costa Rica (BCCR) informó que el país cierra el año 2014 con un balance macroeconómico "positivo" y que la economía esta creciendo alrededor del 3,5% del producto interno bruto (PIB).

El presidente del BCCR, Olivier Castro, indicó en conferencia de prensa que el resultado del crecimiento se considera "aceptable" dentro de una economía mundial que ha estado un "poco complicada".

"La tasa de crecimiento es inferior a la del año pasado (3,9%), sin embargo, dentro de las circunstancias que están prevaleciendo en el mundo no parece una mala tasa", expresó Castro.

En enero pasado el BCCR proyectó un crecimiento económico de 3,8%, pero tras la revisión de medio año la junta directiva decidió ajustarlo a un 3,6%.

Según explicó el presidente del BCCR, la economía en el año 2014 se ha desarrollado en un ambiente mundial de "relativas incertidumbres", ya que la Eurozona, Japón y los países emergentes tienes tasas de crecimiento "muy bajos".

La mayoría de actividades económicas crecieron, según los últimos datos del mes de octubre, el sector agropecuario alcanzó un 4,3%, la manufactura un 2,3%, el comercio (3,8%), los transportes (7,2%) y los servicios empresariales (4,5%).

La única actividad que no aportó fue el sector construcción que tiene una cifra negativa de 2,6%, según Castro esto se debe a que no se ejecutaron proyectos de obra pública.

Entre otros datos, Castro indicó que la inflación "está fuera de rango" ya que la meta era de un 5% y para noviembre del presente año alcanzó el 5,9%.

"Estamos muy esperanzados de que las medidas y la forma en la que el Banco ha venido manejando sus instrumentos monetarios. La inflación va a regresar al rango meta en el próximo semestre", aseveró.

El Banco además pronostica que la inflación del 2015 estará entre un 4,9% y un 5,1%.

El BCCR ha proyecto que el déficit del Gobierno central alcanzará en 2014 un 6% del Producto Interno Bruto (PIB) superior al 5,4% del año 2013.

El déficit de Costa Rica ha crecido de forma sostenida desde el año 2008.

El gobierno anterior de la expresidenta Laura Chinchilla (2010-2014), impulsó sin éxito una reforma tributaria, mientras la actual administración de Luis Guillermo Solís (2014-2018) ha apostado por fortalecer los mecanismos de recaudación y lucha contra la evasión.

Además impulsa reformas en varios impuestos, como la conversión del de ventas en uno de valor agregado, que modernice el sistema y amplíe la base de recaudación.