Unos aseguran que este fenómeno es típico en esta temporada del año. Otros consideran que la pérdida de reservas monetarias internacionales en poder del Banco Central de Honduras (BCH) ha sido profundizada por la reactivación de la banda cambiaria. Lo que sí está claro es que las reservas experimentaron una drástica caída del 28 de julio al 11 de agosto del presente año, al pasar de US$3.112,2 a US$2.895 millones.

El BCH ha tenido que hacer uso de las reservas para atender la creciente demanda de divisas en la subasta electrónica, lo que ha sido calificado por diversos sectores como una situación atípica, que obedece más a acciones especulativas que a los requerimientos reales del mercado cambiario.

Desde que se reactivó la banda cambiaria para fijar el tipo de cambio del lempira respecto al dólar, la demanda se ha mantenido arriba de US$100 millones diarios, lo que ha obligado a las autoridades del Banco Central a ofertar un monto mayor de divisas para suplir las necesidades de los sectores económicos.

Las reservas. Según el informe del Banco Central, al 28 de junio de 2011, las reservas internacionales netas mostraron un saldo de US$3.112,2 millones, reflejando una ganancia de US$392,9 millones respecto a lo observado a finales de 2010 (US$2.719,3 millones).

El saldo de las reservas internacionales netas del BCH se situó en US$3.008,8 millones, mayor en US$289,5 millones con relación al observado al cierre de 2010. Al 11 de agosto, el saldo fue de US$2.895 millones, reportando una ganancia de US$175,7 millones en comparación con lo observado al cierre de 2010.

María Elena Mondragón, presidenta del Banco Central de Honduras, ha manifestado que manejará de manera prudente las reservas monetarias en su poder.

La meta que el gobierno de Porfirio Lobo Sosa negoció con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la Carta de Intenciones 2010-2012 para el cierre de 2011 fue de US$1.777 millones.