Teherán. El gobierno iraní desestimó el sábado una amenaza de Washington de imponer sanciones sobre su banco central en respuesta a un presunto complot de asesinato, diciendo que Naciones Unidas bloquearía el plan y que otros bancos centrales no lo aceptarían.

El gobernador del banco central, Mahmoud Bahmani, dijo que la acusación de que Irán había complotado para asesinar al embajador saudí en Washington -ya rechazada como un "invento" por Teherán- no debería ser usada para minar más a una economía que ya está bajo una serie de sanciones por sus actividades nucleares.

"Esto (presunto complot) es una discusión política y muchos países no apoyarán esa decisión", dijo Bahmani, según fue citado por la agencia de prensa ISNA.

"La ONU no creería esa idea y tampoco los bancos centrales del mundo se adherirán", dijo Bahmani, sobre el anuncio de Washington de la semana pasada sobre que estaba considerando "muy activamente" sanciones sobre el banco central de Irán.

Washington y la Unión Europea ya han presionado por cuatro rondas de sanciones en Naciones Unidas por el programa nuclear de Irán e impuesto medidas unilaterales que han retrasado las inversiones de Occidente sobre el sector petrolero de Irán y han dificultado la entrada y salida de dinero del país.

La imposición de sanciones sobre el banco central agravaría la situación y haría más difícil que Irán reciba pagos por sus exportaciones, en particular el petróleo, una fuente vital de moneda dura para el quinto exportador mundial de crudo.

Aun sin sanciones contra el banco central, al país se le impidió temporalmente recibir cerca de 5.000 millones de petrodólares de su segundo mayor cliente a comienzos de este año, cuando India desechó el sistema de pagos previamente usado, una decisión aplaudida por Washington.

"Las sanciones contra el banco central (...) serían un golpe que podría ser insoportable para nuestra economía en transición", dijo Massoud Daneshmand, miembro de la Cámara Iraní de Comercio", según fue citado por la agencia de prensa ILNA.

Tras las acusaciones de Estados Unidos sobre el complot -que muchos expertos iraníes calificaron de dudoso-, Washington y la UE impusieron sanciones sobre ciudadanos iraníes que estarían detrás del plan, según autoridades estadounidenses, pero se esperaban más represalias.