Tokio. El Banco de Japón mantuvo sin variación su política monetaria este viernes, absteniéndose de recurrir por el momento a su escaso arsenal de medidas, aunque el temor a una recesión global y frente a la crisis de deuda en Europa están oscureciendo el panorama para la frágil economía.

El banco central dijo que la economía nipona reanudaría una recuperación moderada pero emitió una advertencia sobre el crecimiento en el extranjero algo más severa que en el comunicado difundido tras su reunión del mes pasado.

"El crecimiento en el extranjero se desaceleraría por el momento pero continuará firme como una tendencia, liderada por las economías emergentes", dijo el BOJ (por su sigla en inglés) en un comunicado emitido poco después de la decisión de tasas.

Como se esperaba ampliamente, el banco central mantuvo tu tasa clave de interés en un rango de cero a 0,1% por una votación unánime y se abstuvo de relajar adicionalmente su política mediante una expansión de su plan de compra de activos.

El BOJ también decidió extender su plan de crédito de un billón de yenes (US$13.000 millones) que se enfoca en los bancos que operan en el área golpeada por el terremoto y tsunami del 11 de marzo. Estaba previsto que el plan concluyera a fines de este mes.