Ciudad de México. El Banco de México (Banxico) incrementó este jueves en 25 puntos base el objetivo para su Tasa de Interés Interbancaria a un día a un nivel de 7,75%, éste es su decimotercera alza de tipos, desde que inició su ciclo alcista, en diciembre del 2015.

En su junta de política monetaria del mes de abril, el Banxico acordó mantener sin cambios su Tasa de Interés Interbancario a un día en 7,50%. Este rango representaba su mayor nivel desde el 19 de marzo de 2009.

Desde que inició su ciclo de alzas de tipos, a partir del 17 de diciembre del 2015, el banco central mexicano ha elevado su tasa de referencia en 450 puntos base.

El pasado 13 de junio, el Comité Federal de Mercado Abierto de la Reserva Federal de Estados Unidos incrementó por unanimidad el objetivo de su tasa de fondos federales en 25 puntos base, para dejarlo en un rango entre 1,75% y 2%, su mayor nivel en 10 años.

En el segundo trimestre de este año, el peso se ha depreciado poco más de 12% frente al dólar, pero las autoridades cambiarias mexicanas no han intervenido debido a que el tipo de cambio se ha comportado como amortiguador de las tensiones comerciales globales.

Desde el inicio del actual ciclo de alzas de tasas, en diciembre del 2015, en ninguna decisión de política monetaria del Banxico se ha separado del aumento anunciado por la Fed.

Desde diciembre del 2015, la Fed ha elevado su tasa en siete ocasiones, acumulando un aumento de 175 puntos base. En tanto que el Banxico lo ha hecho en 12 veces en el mismo periodo, sumando 475 puntos base.

En el segundo trimestre de este año, el peso se ha depreciado poco más de 12% frente al dólar, pero las autoridades cambiarias mexicanas no han intervenido debido a que el tipo de cambio se ha comportado como amortiguador de las tensiones comerciales globales.

Tras la decisión unánime de elevar la tasa, en su cuarto anuncio de política monetaria del año apuntó que se ha acrecentado el riesgo de que la inflación presente un ritmo más lento de convergencia a su objetivo que el previsto anteriormente, lo que podría retrasar el logro del objetivo de 3,0% de no modificarse la postura monetaria.

En su decisión de política monetaria el banco señaló que, se ha observado un fortalecimiento generalizado del dólar y una mayor aversión al riesgo a nivel global. Las tensiones en materia comercial y otros factores de índole geopolítico en todo el mundo han contribuido a una recomposición de carteras de inversión hacia activos más seguros.

En este contexto, la mayoría de las divisas de economías emergentes registraron una depreciación considerable y una mayor volatilidad. En el caso de México, desde la última decisión de política monetaria el peso presentó una depreciación adicional y un aumento en la volatilidad.

Este comportamiento estuvo influenciado tanto por el entorno externo adverso antes descrito, como por otros factores, tales como la falta de acuerdos en el proceso de renegociación del TLCAN y la incertidumbre asociada al proceso electoral del 1 de julio.

Por su parte, las tasas de interés presentaron incrementos, en especial las de menores plazos.