El Banco de México entregó al gobierno federal un remanente por 31.449 millones de pesos (US$2.052M) que se invertirán en proyectos de infraestructura hasta 2016, informó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

La entrega de esos “recursos extraordinarios” al gobierno federal se hizo en estricto apego a lo dispuesto por el artículo 55 de la Ley del Banco de México, que establece:

“El Banco será Institución sin propósito de lucro y deberá entregar al Gobierno Federal el importe íntegro de su remanente de operación una vez constituidas las reservas previstas en esta Ley…”

Cabe mencionar que la generación del remanente es resultado de las operaciones que realiza el banco central, el cual tiene como mandato, además de preservar el poder adquisitivo de la moneda, incrementar el valor real de su capital.

Información de los estados financieros de Banxico muestra que 2014 fue el primer año, después de 2008, en el que el banco central volvió a generar remanentes, en aquella ocasión por 95 mil millones de pesos (US$6.199M), que se entregaron al gobierno federal en 2009.

Infraestructura. Hacienda explicó que el remanente de 2014 representa un ingreso extraordinario para el gobierno federal, y anunció que propondrá a la Cámara de Diputados, a través del proyecto de Presupuesto 2016, invertirlos en proyectos de infraestructura, en un entorno de bajos precios del petróleo.

“La Secretaría de Hacienda, en congruencia con el reto presupuestal que se enfrentará en 2016, considera que, para dar un uso responsable de estos ingresos extraordinarios, cubrirá el gasto productivo del próximo año; particularmente para proyectos de inversión en infraestructura, privilegiando el uso de dichos recursos a través de inversión pública-privada”.

Decisión positiva. Jonathan Heath, vicepresidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas; e Isaac Velasco, analista del banco BX+, calificaron de positiva la generación de remanentes por parte del Banco de México y la entrega de esos recursos al gobierno federal.

Coincidieron en que ese dinero contribuirá a reducir la presión que ejerce la caída de los ingresos petroleros sobre las finanzas públicas, pero aclararon que, evidentemente, no compensarán el recorte de 135 mil millones de pesos al gasto público, propuesto para 2016.