Las empresas foráneas ganaron en 2010 alrededor de US$650 millones, según el informe de la balanza de pagos difundido por el Banco Central del Paraguay. Los bancos extranjeros remesaron utilidades por US$80 millones en el último año, en tanto que las empresas extranjeras no financieras hicieron lo propio remesando alrededor de US$448 millones.

“La rentabilidad de los bancos en Paraguay son las mas altas de América Latina” afirmó el analista Amílcar Ferreira, en coincidencia con la encuesta publicada recientemente por la revista FDI Magazine de Financial Times, que ubicó a Asunción como la ciudad con más rentabilidad para los negocios en América Latina.

“Es una distinción importante, siendo el periódico de negocios mas leído del mundo, y el Paraguay está experimentando un despertar económico en el mundo debido al vigoroso crecimiento (15,3%) en el último año” expresó el analista.

Agregó que los inversores extranjeros se sienten atraídos, por un lado, por la buena rentabilidad de los negocios en Paraguay y por el crecimiento de su economía, indicó que el costo de vida en nuestro país sigue siendo uno de los más bajos de la región. El costo de la tierra es más bajo, mano de obra, la energía. “Nuestro país en estos momentos es el paraíso para las inversiones”, afirmó Ferreira.

Sin embargo. dijo que nuestra economía converge con las economías de la región, y tarde o temprano se va a llegar a una convergencia de precios, claramente es lo que está ocurriendo con el tema de la carne (precios relativos) y se debe extender a los demás costos.

Cuellos de botella

Amílcar Ferreira agregó que mucha inversión ya esta viniendo al Paraguay últimamente, sin embargo, estamos colapsados con el cemento, la energía, entre otros. “El progreso tiene que tener las condiciones necesarias y aún hay muchos cuellos de botellas especialmente en infraestructura y si no reaccionamos, esas oportunidades de inversión en el país se pueden ir nuevamente”. “Las grandes oportunidades que pueden surgir y que están surgiendo, se pueden estrangular si la infraestructura no acompaña al crecimiento”, dijo finalmente el economista.