De acuerdo con el informe que suministró ayer el BCP, el 40% de los productos que contiene la canasta paraguaya sufrieron variaciones tanto al alza como en la baja, mientras que las principales variaciones se registraron dentro del grupo de alimentos. Así, se pudo notar por un lado, disminuciones en los principales cortes de carne vacuna, que según agentes del sector, responde a una normal sobreoferta de animales terminados antes del inicio de la temporada invernal.

A esto se suman además los remanentes de ventas externas, reflejada en la disminución del 15,7% del volumen de exportación desde los mercados internacionales, fundamentalmente desde Chile y Rusia.

Aún así, los ingresos en este rubro crecieron 5,6% en el primer semestre del año. Por otra parte, también los sustitutos de la carne vacuna, como el pollo, cerdo, pescado registraron reducciones en sus precios.

Aumentos. Por otro lado, dentro del mismo grupo de alimentos, también se notaron algunos incrementos de precios principalmente en los productos lácteos, como consecuencia de las heladas que afectaron el rendimiento productivo del sector, explicaron ayer los técnicos del BCP. Otros alimentos que registraron importantes incrementos en sus precios son las hortalizas y alimentos consumidos en bares y restaurantes.

La inflación interanual de alimentos mostró en los últimos seis meses una notable disminución, ubicándose en 14,2% al cierre de julio, mientras que a comienzos de año, estaba por encima del 20%. No obstante, la tasa es superior a julio del año pasado cuando la inflación en alimentos llegó al 9%. La tasa de inflación en este rubro en Paraguay (14,2%) sigue siendo una de las más altas de la región; le sigue Uruguay con una tasa interanual del 13,3%, Brasil 8,90% y Argentina 8,2%.

Bienes durables. Según explicaron los técnicos del Banco Central, la depreciación de la divisa norteamericana incidió en la cotización de un buen grupo de bienes importados, como los vehículos, electrodomésticos y otro bienes. La incidencia de los bienes importados en la canasta es del 26%, donde la mayoría de los productos mantuvieron sus precios o redujeron.

En los bienes derivados del crudo, se destacan los aumentos de precios registrados en el gas carburante y en el gas licuado de uso doméstico. Finalmente los técnicos también destacaron que la escasez de cemento sigue presionando en la cotización del producto en el mercado.

Con los datos expuestos, la inflación acumulada de enero a julio quedó en 3,8%, por encima del 2,4% verificado en el mismo periodo el año anterior, mientras que la tasa interanual quedó en 8,7%, aún por encima del rango meta del 5%, con variaciones del +-2,5%.