Lima. El Banco Central de Perú mantuvo este jueves su tasa de interés de referencia en un 4,25% por décimo mes consecutivo, como esperaba el mercado, en medio de un menor crecimiento del gasto local y riesgos financieros externos.

El Banco Central ha mantenido su tasa clave sin cambios desde junio del año pasado, en medio de una desaceleración de la economía de Perú -un gran exportador mundial de minerales- y la incertidumbre sobre la salud económica mundial.

En un sondeo de Reuters, todos los analistas esperaban que la autoridad monetaria mantuviera la tasa de interés, debido a que las expectativas inflacionarias aún permanecen elevadas.

"Futuros ajustes en la tasa de interés de referencia estarán condicionados a la nueva información sobre la inflación y sus determinantes", explicó el banco en un comunicado.

Por otro lado, el Banco Central reiteró que el avance de la inflación ha obedecido principalmente a factores temporales de oferta.

"Se espera que la tasa de inflación anual converja al rango meta hacia mediados del presente año", agregó el organismo.

Perú registró hasta febrero una inflación anualizada del 4,17%, por encima del rango metal del Banco Central de un 1% a un 3%, luego de que los precios al consumidor repuntaron un 0,32% en ese mes, su mayor alza mensual en tres meses impulsados por mayores costos de electricidad y alimentos.

Si bien han rebajado sus expectativas para este año, los analistas aún esperan que la inflación permanezca cercana al techo del rango de la meta anual oficial.

Respecto al panorama mundial, el Banco Central peruano afirmó que la economía global ha mostrado una evolución algo mejor a lo esperado, aunque persiste la incertidumbre en los mercados financieros internacionales y la perspectiva de un menor crecimiento en el 2012 respecto al año previo.

Algunos bancos de la región, como el Banco Central de Brasil, han recortado sus tasas de interés ante los riesgos globales.

El Banco Central brasileño redujo el jueves su tasa clave de interés Selic en 0,75 puntos porcentuales a un 9,75% anual, mucho más de lo esperado, redoblando su batalla por revivir a las industrias en problemas que amenazan con descarrilar la recuperación de ese país.