Lima, Andina. El Banco de Crédito del Perú señaló este domingo que se debe mantener el atractivo del Perú para atraer capitales, ya que son la principal fuente del crecimiento económico, y para ello se deben concretar reformas que permitan sostener la inversión en el largo plazo.

Indicó que si bien los beneficios del crecimiento han alcanzado a los hogares más pobres, se debe pensar en políticas sociales más efectivas y focalizadas que ayuden a proteger segmentos vulnerables de la población, dentro de los límites presupuestarios imperantes.

Manifestó que, de acuerdo con el Informe de Pobreza en el 2010 del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el porcentaje de personas en condición de pobreza a nivel nacional se redujo por quinto año consecutivo y alcanzó 31,3%.

Dicho resultado es 23,5 puntos porcentuales menos que hace diez años, cuando más de la mitad de peruanos era pobre.

El BCP anotó que tanto el gasto como el ingreso per cápita han crecido más en la zona rural que en la urbana, y, sobre todo, en aquellos segmentos de la población que reportan los menores gastos.

“A la luz de la experiencia internacional, éste es un logro destacable”, sostuvo el BCP en su Reporte Semanal.

Refirió que el contexto para lograr dicho logro ha sido un crecimiento promedio de 5,7% anual en la última década (7,2% en promedio en los últimos cinco años, a pesar de la crisis del 2009), que vino acompañado del desarrollo paulatino de políticas sociales cada vez más efectivas.

Asimismo, anotó que los beneficios del crecimiento han sido geográficamente distribuidos.

En los últimos diez años la pobreza en la zona rural, por ejemplo, si bien está aún en niveles altos (54,2%), ha reportado una reducción mayor a la reportada en la zona urbana (24,2 versus 22,9 puntos).

La región de la selva, por su parte, muchas veces considerada postergada en el sistema económico, mostró la mayor reducción, la que alcanzó más de 30 puntos en el mismo lapso (versus 22,9 puntos en el caso de la sierra y 21,6 puntos en el de la costa).

Más aún, en términos de gasto e ingresos, se han registrado importantes avances en la reducción de la desigualdad en la distribución de los mismos.

El BCP anotó que tanto el gasto como el ingreso per cápita han crecido más en la zona rural que en la urbana, y, sobre todo, en aquellos segmentos de la población que reportan los menores gastos.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho), el ingreso personal disponible creció, en dicho lapso, 54,6% en el segmento de la población que concentra el 20% de hogares de menor gasto per cápita.

Esa cifra no sólo es superior a lo visto para el total nacional (33,3%) sino que es más del doble de lo reportado para el 20% de familias de mayor gasto (23,3%).

“Con todo lo anterior, queda claro que el crecimiento ha sido un catalizador importante para la mejora en ingresos de todos los estratos socioeconómicos”, resaltó el BCP.