Francfort. El Banco Central Europeo va a intervenir decisivamente en los mercados para proteger a Italia y a España de una intensificación de la crisis de deuda, dijo una fuente de la autoridad de política monetaria el domingo, indicando que la entidad compraría bonos de la tercera y cuarta economía de la zona euro.

El acuerdo del Consejo de Gobierno del BCE marcó un hito en las políticas de contención de la entidad financiera después de que el modesto esfuerzo para la compra de bonos de la semana pasada fallara a la hora de frenar el contagio a las grandes economías del bloque de la moneda única.

Los funcionarios participantes en la conferencia telefónica del BCE realizada el domingo consideraron cuidadosamente la situación en Italia y en España, y tomaron nota de un comunicado efectuado por Francia y Alemania reiterando su compromiso con las reformas financieras en Europa, estipuló la fuente.

"El sistema euro intervendrá muy significativamente en los mercados y responderá de una forma significativa y unida", aseguró la fuente.

Poco después, la autoridad europea dijo que esta lista para implementar su programa de compra de bonos SMP activamente.

El programa (Securities Markets Programme o SMP) "ha sido diseñado para ayudar a restaurar una mejor transmisión de nuestras decisiones de política -tomando en cuenta segmentos disfuncionales del mercado- y para asegurar la estabilidad de precios en el área del euro", señaló el BCE.

La estrategia apunta a ayudar a mantener los mercados apaciguados después de que el viernes la rebaja crediticia de Estados Unidos se sumara a la crisis de la deuda de la zona euro, hasta que el fondo de rescate pueda asumir su tarea.

Mientras los dirigentes de los bancos centrales se reunían, Alemania y Francia emitieron un comunicado que afirmó que el fondo de rescate de la zona euro pronto sería capaz de comprar bonos del gobierno de los endeudados países como Italia, España, Grecia, Portugal e Irlanda.

El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, desea que el consejo de gobierno de la institución tome una decisión final sobre la compra de papeles italianos, después de que el primer ministro Silvio Berlusconi anunciara el viernes nuevas medidas para agilizar la reducción del déficit y las reformas económicas, dijo una fuente del banco.

"Trichet quiere que el consejo de gobierno tome una decisión final sobre las compras de bonos italianos. Si el gobierno accede, el eurosistema comenzaría el lunes", afirmó la fuente del BCE, que habló en condición de permanecer en el anonimato.

Otra fuente del BCE sostuvo que el consejo también revisaría las medidas de emergencia sobre liquidez para evitar un congelamiento del efectivo en los mercados.

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, afirmaron que estaban comprometidos a obtener la aprobación de sus parlamentarios para otorgar nuevos poderes al Fondo Europeo de Estabilidad Financiero (EFSF por sus siglas en inglés) para finales de septiembre.

Esto permitiría al EFSF comprar bonos del Gobierno en el mercado secundario si el BCE cree que está garantizado y si los estados de la zona euro acceden, reemplazando potencialmente la necesidad de que el BCE lo haga directamente, algo a lo cual se oponen fuertemente algunos miembros.

"Francia y Alemania están confiados de que el análisis del BCE provea una base apropiada para una intervención en el mercado secundario, al igual que ayudará a terminar los casos en los cuales la estabilidad financiera de la zona euro en su conjunto esté en riesgo", afirmaron los líderes.

Después de una semana que vio desaparecer 2,5 billones en capitalización de las bolsas del mundo, los líderes políticos están bajo una creciente presión para garantizar a los inversores que los gobiernos occidentales tienen la voluntad y la capacidad para reducir sus enormes y crecientes cargas de deuda.

El BCE reactivó su controvertido programa de compra de bonos soberanos el jueves, pero hasta el momento sólo ha comprado cantidades pequeñas de bonos portugueses e irlandeses, buscando medidas de austeridad más severas de Italia.

Berlusconi dijo que planea adelantar un presupuesto equilibrado en un año al 2013, consagrar una norma de gastos balanceados en la Constitución y aprobar reformas al mercado laboral y bienestar social tras negociaciones con sindicatos y empleadores.

Las crisis de deuda a ambos lados del Atlántico, con el último remezón proveniente de la rebaja en la calificación crediticia estadounidense, está generando caos en los mercados y aumentando los temores de que el primer mundo caiga nuevamente en una recesión.

Los mercados en la región del Golfo e Israel, entre los primeros en abrir desde la rebaja a la nota de deuda de Washington, se hundieron el domingo ante la preocupación de que las crisis de Estados Unidos y Europa desaten otra debacle económica.

REUNIONES DEL G-20 Y G-7. Corea del Sur dijo que asesores de los ministros de finanzas del Grupo de las 20 mayores economías discutieron la crisis de deuda de Europa y la rebaja de la calificación de la deuda de Estados Unidos el domingo en Asia.

En tanto, la agencia de noticias japonesa Kyodo dijo que el G-7 acordó sostener el lunes una conferencia telefónica con ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, quien lidera a los grupos del G-7 y G-20 de las principales economías, discutió el sábado con el primer ministro británico David Cameron.

"Hablaron sobre el área euro y la rebaja de Estados Unidos. Pero ambos acordaron la importancia de trabajar juntos, supervisar la situación de cerca y mantenerse en contacto durante los próximos días", dijo un portavoz de Cameron.

En Washington, un asesor de la Casa Blanca fustigó a la agencia de calificaciones Standard and Poor's por rebajar la calificación de deuda de Estados Unidos a "AA+". El Tesoro de Estados unidos dijo que los cálculos de la agencia de deuda estaban errados en unos 2 billones de dólares.

Con el tiempo, la medida de S&P podría remecer a los mercados financieros al aumentar el costo del endeudamiento y hacer más difícil el lograr una recuperación prolongada.

El jefe de la agencia S&P, David Beers, dijo el domingo al programa "Fox News Sunday" que no esperaba "demasiado impacto" en los mercados cuando abran el lunes debido a lo que llamó un "leve deterioro" en la nota de deuda de Estados Unidos.

Consultado sobre los prospectos de un nuevo recorte en la calificación estadounidense, Beers dijo que el panorama negativo de S&P significaba que "el riesgo estaba a la baja".