París. El Banco Central Europeo (BCE) sigue dividido sobre si comprar bonos del Gobierno italiano, pero incluso algunos de los que están a favor de la medida dicen que Italia debería hacer más para acelerar las medidas de austeridad, dijeron el sábado fuentes de la institución.

Dos fuentes dijeron que esperaban que el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, sostuviera una teleconferencia el fin de semana con el Consejo de Gobierno del banco para discutir cómo responder a la constante inestabilidad en los mercados financieros y las últimas medidas de Italia.

La decisión de la agencia de calificación de crédito Standard & Poor's de rebajar la calificación de los Estados Unidos de AAA a AA + parece encaminada a empeorar la turbulencia, cuando los mercados reabran el lunes.

La semana pasada, los rendimientos de los bonos italianos y españoles tocaron máximo de 14 años sobre el 6%, aún después que el BCE decidiera reanudar la compra de bonos soberanos en dificultades de la zona euro.

Funcionarios del BCE dejaron claro que Roma tendría que acelerar las reformas económicas, fiscales y estructurales, antes que el banco central considere comprar deuda italiana.

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, anunció a última hora del viernes que presentará medidas para equilibrar el presupuesto en un año al 2013, y consagrará rápidamente una norma de equilibrio presupuestario en la Constitución y promulgará las reformas del mercado laboral y del bienestar por decreto.

Consultado sobre si el anuncio, realizado bajo una fuerte presión de sus pares de la Unión Europea y el Banco Central, era suficiente para persuadir al BCE a comprar los bonos italianos, la fuente del BCE, dijo: "No estoy seguro de que sea suficiente, pero que va en la dirección correcta .

"Se debe hacer un poco más debido a que el programa italiano, sigue siendo gradual y la mayor parte de las medidas todavía no se efectivizarán hasta después de las elecciones de 2013", dijo la fuente.

Otras fuentes del BCE dijeron que cuatro miembros alemanes, holandeses y de Luxemburgo del Consejo de Gobierno que votaron contra la reactivación del programa de compra de bonos del BCE el jueves seguían oponiéndose a la medida en principio.

"En caso de tal 'acuerdo' con los italianos, el BCE estaría dejando el área de política monetaria", aseveró una fuente de ese campo.