El Banco Central Europeo advirtió este martes que la eurozona necesita no solo normas mucho más estrictas sobre el endeudamiento soberano, también más controles en el endeudamiento de consumidores y empresas.

Al mismo tiempo, la Unión Europea y sus miembros analizan cómo fortalecer el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, cuyos límites en el déficit presupuestario y de endeudamiento nunca fueron aplicados rígidamente en los años anteriores a la crisis.

Grecia e Irlanda han sido obligadas ya a recibir masivos planes internacionales de rescate y muchos economistas temen que Portugal -y posiblemente España- quizá los necesiten pronto.

En el centro de estas reformas anida la creencia de que no solamente el gasto de los gobiernos debe ser atajado, sino el elevado endeudamiento de las familias y formas privadas como los bancos.

A fines de 2010, la Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la UE, propuso nuevas medidas que sancionarían el excesivo gasto gubernamental y harían sonar la alarma cuando el endeudamiento privado, la competencia general y la cuenta corriente empeoraran.

El abultado déficit de la cuenta corriente de Portugal es con frecuencia considerado uno de los principales problemas del país, mientras que en Irlanda las enormes pérdidas bancarias acabaron con el atractivo para los inversionistas. Empero, el BCE dijo que los 17 países de la eurozona necesitan "una estructura de gobierno más ambiciosa" que incluso la propuesta por la Comisión, que ha sido ya suavizada por los gobiernos de la eurozona preocupados por su soberanía nacional.