Francfort. El Banco Central Europeo mantuvo el miércoles prácticamente sin cambios su proyección sobre el crecimiento de la zona euro para este año y el próximo, mientras que redujo su rango para la inflación de este año, según las nuevas estimaciones del personal de la entidad.

El BCE había proyectado que para mayo de este año la economía del área monetaria se estabilizaría, aunque en niveles bajos. Sin embargo, el panorama se ha complicado al crecer el temor a que Grecia deba dejar la zona euro y las dudas sobre la capacidad de España para seguir financiándose en los mercados.

Pese al recrudecimiento de la crisis, el BCE dejó su previsión para el Producto Interno Bruto de este año entre una contracción del 0,5% y un crecimiento del 0,3%. El mercado apostaba a una rebaja de la proyección.

Para el 2013, ahora espera entre un comportamiento plano y una expansión del 2,0%, frente al rango anterior, que preveía de un estancamiento a un crecimiento del 2,2%.

Sobre la inflación, el BCE prevé ahora un alza de precios este año de entre un 2,3 y un 2,5 por ciento, frente al rango de 2,1-2,7 por ciento calculado en marzo. Para el 2013, se espera un rango de entre 1,0 y 2,2 por ciento, frente al rango anterior de 0,9-2,3 por ciento.