México. La actividad económica de México puede presentar un menor dinamismo así como la posibilidad de observar reducciones adicionales en los precios de los servicios de las telecomunicaciones, informó este viernes el central Banco de México.

En la minuta de la Junta de Gobierno del instituto central del pasado 31 de octubre de 2014, los integrantes de la Junta así lo consideraron como posibles riesgos a la baja por la inflación.

Y como riesgos al alza no descartan episodios de mayor volatilidad en los mercados financieros internacionales que den lugar a ajustes adicionales en el tipo de cambio.

Las expectativas de inflación de mediano y largo plazo provenientes de la encuesta que levanta el BdeM entre especialistas del sector privado se mantienen estables en 3,5%. Las relacionadas al cierre de 2014 han aumentado aunque se mantienen por debajo de 4%.

En octubre y noviembre de 2014 la inflación general podría ubicarse arriba del 4% y al cierre del año en 4%.

A principios de 2015 se consideró que disminuya considerablemente debido al desvanecimiento del efecto aritmético asociado a las modificaciones fiscales de inicios de 2014, por la eliminación de los cobros por larga distancia telefónica y a una menor tasa de variación anual en los precios de las gasolinas.

Los integrantes de la Junta mencionaron que la depreciación del peso entre septiembre a la fecha, alcanzó 3,2%, debido a la mayor aversión al riesgo que prevaleció en los mercados internacionales y no a factores de la economía mexicana.

Destacaron que en lo que va del 2014 la depreciación acumulada de la divisa nacional ha sido mucho más moderada que la observada en otras divisas de países emergentes como Sudáfrica, Perú, Brasil, Colombia, República Checa, Polonia, Chile, Hungría y Rusia.

En el tercer trimestre de 2014 la actividad económica continuó una moderada recuperación, respecto del trimestre previo. El comportamiento se derivó tanto del dinamismo que registró la demanda externa como de una gradual reactivación de la demanda interna.

A nivel internacional la evolución reciente de la economía mundial mostró nuevos indicios de debilidad y menores presiones de inflación, lo que dio lugar a un incremento en la incertidumbre respecto a la evolución futura de la actividad económica y de la política monetaria en las principales economías avanzadas.