México DF. El banco central mexicano dejó este viernes sin cambios la tasa de interés referencial, mientras el consumo interno y la inversión privada siguen rezagados pero ayudan a mantener a raya la inflación de la segunda mayor economía de Latinoamérica.

La entidad monetaria mantuvo por décima ocasión consecutiva la tasa de interés en 4,50%, aunque dijo que el deprimido consumo interno y la debilitada inversión del sector privado muestran una leve mejoría.

México está saliendo gradualmente de su peor recesión económica desde la década de 1930 y el consumo privado se mantiene débil y la inversión no ha crecido, lo que ha ayudado a mantener a la inflación relativamente bajo control.

A pesar de todo, el banco central dijo que seguirá vigilando la trayectoria de la inflación -que hasta el momento está dentro de sus cálculos- y la velocidad a la que se cierra la brecha del Producto Interno Bruto (PIB).

"No veo ninguna sorpresa; sí tienen una lectura un poco diferente respecto a lo que va a pasar con la política monetaria en las economías desarrolladas, pero básicamente no veo nada nuevo, muy neutral debe ser esto para los mercados", dijo Mario Correa, economista jefe de Scotiabank en México.

"Lo más importante fue que la junta expresó de manera mucho más profunda las consecuencias de la crisis en la euro zona que podría hacer que varios bancos centrales de economías desarrolladas mantengan sus tasas bajas por un periodo muy extendido de tiempo", dijo Gabriel Casillas, economista de JP Morgan en México.

El banco central dijo que espera que la trayectoria de la inflación siga dentro de sus pronósticos y mantuvo su meta de 3% hacia finales del 2011.

Hasta mayo, la inflación de México a tasa interanual se ubicó en 3,92%, un mínimo en lo que va del 2010.