Lima. El Banco Central de Perú recortó su estimación de crecimiento económico del país para este año y el próximo, en línea con una reciente revisión gubernamental y en un contexto de caída de la inversión privada principalmente en el vital sector minero.

Para el 2015 la expansión fue revisada al 3,1 por ciento, desde el 3,9 por ciento estimado en mayo; mientras que para el 2016 bajó la proyección de crecimiento a un 4,2 por ciento, desde un 5,3 por ciento, según el reporte trimestral de metas macroeconómicas difundido el viernes.

En cuanto a la inflación, para este año la ubicó entre 3,4 y 3,6 por ciento, con una proyección de desaceleración hacia el 2016 para converger en el rango meta de entre 1 y 3 por ciento.

El presidente del Banco Central, Julio Velarde, dijo que la economía peruana crecería este año principalmente por el sector de minería e hidrocarburos, que avanzaría un 6,7 por ciento luego de anotar un retroceso de 0,8 por ciento el año pasado.

Sin embargo, el sector de construcción -un gran generador de empleo- decrecería en 6,2 por ciento frente al avance del 1,6 por ciento registrado en el 2014.

"Las expectativas empresariales no se han recuperado, sino incluso han empeorado ligeramente (...) y la inversión privada en infraestructura no está recuperándose como se esperaba", afirmó Velarde en una conferencia de prensa.

El banco revisó a la baja su proyección de inversión privada para este año a una caída del 5,5 por ciento desde un avance de 1 por ciento previsto en mayo. Para el 2016, previó que volvería a crecer a un 2,2 por ciento que es la mitad de lo que había estimado antes.

Entre tanto, la inversión pública, que retrocedió un 2,4 por ciento el 2014, seguiría en rojo con una caída de 2 por ciento.

Velarde dijo que la decisión el jueves de la Reserva Federal de Estados Unidos de mantener su tasa de interés no debe cambiar la postura de la política monetaria expansiva del emisor local.

"Todavía la mayor parte (de analistas y agentes) están esperando que la tasa de interés en Estados Unidos suba este año", añadió. "Para efectos de nuestra política monetaria el que sea en octubre o diciembre (las próximas reuniones de la Fed) básicamente es lo mismo".

El banco peruano se convirtió la semana pasada en uno de los primeros de países emergentes en aumentar su tasa de referencia, en medio del débil crecimiento económico, mayor inflación y fortaleza del dólar frente al sol.

La economía del tercer productor mundial de cobre, zinc y plata y el séptimo de oro sufre una desaceleración por los bajos precios de las materias primas y la menor demanda de China.

El banco revisó también su meta de déficit comercial para este año a 2.107 millones de dólares, mayor que el saldo negativo de 1.693 millones de dólares proyectado en mayo.

Además estimó para este año un mayor déficit fiscal, de un 2,2 por ciento del Producto Bruto Interno (PIB), desde el 2,0 por ciento del PIB que había proyectado en mayo. Y para el 2016 prevé un forado fiscal del 2,7 por ciento del PIB.